A pesar de que Laura Bozzo solicitó un amparo para evitar ser detenida y que autoridades financieras le dieron facilidades para evitar la prisión preventiva por delitos fiscales, al final, la conductora peruana sí tendrá que pisar la cárcel.
Un juez federal negó la suspensión definitiva de la presentación de Laura en el penal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, por lo que ordenó su aprehensión para que la Fiscalía General de la República (FGR) actúe en su contra.
El mismo juez había otorgado un freno provisional para su detención, poniendo como condición el pago de una garantía de 300 mil pesos y la entrega de su pasaporte, pero la conductora peruana nunca cumplió estos puntos.











