"Verónica Huesca * CP. Desde los últimos días del mes de agosto hemos visto en las principales avenidas de la capital chiapaneca, la venta de banderas, sombreros, matracas, baleros, trompos, trompetas y munecas, todos ellos alusivos a los festejos tradicionales que conmemoran la independencia de México.
Sin embargo, bajo su colorido en verde, blanco y rojo, estos productos encierran la historia del país, el trabajo artesanal y las costumbres de un pueblo ancestral, debido a que en realidad se trata de juguetes tradicionales.
""El juguete tradicional de Chiapas es la matraca que se crea en San Cristóbal de las Casas, con el único objetivo de entretener a los ninos y para despertarles los sentidos con el sonido, una vez que al sacudirlo, produce un ruido desapacible"", explica Adolfo Alfaro de León, coordinador del área de Arte Popular en Chiapas.
""Eran hechos de madera, tal como actualmente se venden, aunque también ya se hacen de plástico. Las matracas son producidas por los jugueteros tradicionales del barrio de Guadalupe en San Cristóbal, es un barrio muy conocido por esta actividad juguetera, quienes también aprovechan para vender sus productos en estas fechas, pintándolos con los colores de la bandera"", expresa.
Estos juguetes, incluyendo el yo-yo, el trompo y el balero llegaron al país, a raíz de la conquista de los espanoles, cuyos jugueteros se asentaron principalmente en Chiapa de Corzo y SCLC; ""son juguetes procedentes de Espana, y quedaron algunos asentamientos, como es el caso del Barrio de Guadalupe; sin embargo, estos artesanos ya están desapareciendo y perdiendo con ello, la ensenanza a las generaciones posteriores de su arte, porque la gente ha dejado de adquirirlos ante la llegada de los de plástico, o de los hechos en fábrica, o los electrónicos"".
Actualmente en el estado, se cuenta con 300 jugueteros tradicionales, ""la gente no valora el trabajo del artesano porque desconoce el proceso de elaboración, para hacerlo requiere de la selección de la madera, el cortado, ir formando el juguete, de manera manual a través de una máquina que se llama torno, aunque hay algunos otros que emplean herramientas eléctricas. La fabricación de un trompo se lleva alrededor de dos semanas y la gente no paga el precio real porque desconoce el costo de elaboración"", agrega Alfaro de León.
En el caso de los sombreros y las trompetas, son objetos que se retoman de la época revolucionaria, y no de la independencia, ""los sombreros eran utilizados por los campesinos en la época de la revolución, y con las trompetas se llamaba a los ejércitos para invitarlos a que se reunieran, el venderlos ahora es una forma de darle presencia a los ideales de la revolución"".
Así que la próxima vez que vea un puesto con estos productos, tenga en cuenta su historia, su procedencia y el trabajo artesanal, así que valórenlos, y ahora sí, que ?viva México!
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