Julio Serrano Castillejos, un poeta que deja huella

Entre los personajes que han dejado huella en el estado se encuentra el escritor y abogado Julio Serrano Castillejos, quien fue homenajeado en el marco del 127º aniversario de Tuxtla como capital del estado de Chiapas, en el patio cívico de la presidencia municipal.

En la charla en honor del autor de los poemarios De mi lira interior y La nostalgia del olvido participaron José María López Sánchez, Linda Esquinca Méndez y Valente Serrano.

En el evento se le preguntó al homenajeado su opinión sobre los diferentes tipos de poesía que cumplen estrictamente con la métrica y con la rima, así como sobre la prosa y el verso libre, a lo que Julio respondió que él empezó a conocer la poesía desde muy niño. Recordó que en aquella época, en la década de los 40 del siglo XX, los libros traían poesía, especialmente fábulas en versos muy sencillos, guardando la preceptiva poética, sobre el sapo, el ratón, el zorro y otros animalitos que permitían que los niños empezaran a entender algunas moralejas que se convirtieron en las primeras enseñanzas que tuvieron.

Julio compartió que a través de esas fábulas que contenían rimas, métricas y acentuación empezó a interiorizar esas cuestiones, que tiempo después leyó en los libros que llegaron a sus manos.

Citó que algunos de sus libros fueron El declamador sin maestro y Cien poesías escogidas, en los que encontró poemas que posteriormente escuchó en una radiodifusora nacional en la voz de Manuel Bernal. Dijo que a través de las enseñanzas de un maestro se enamoró de la poesía de Rubén Darío, y poco después conoció a Pablo Neruda, Leopoldo Lugones y el mexicano Manuel Acuña.

Serrano Solís también habló de los seudopoetas que inventan temas que no son poesía. “Lo que hacen es escribir prosa y la dividen en pequeños renglones y hacen creer que están escribiendo poesía, y no tienen métrica, rima o acentuación, y son personas que engañan a los lectores, que no han profundizado en la preceptiva poética. Son personas que llegan a veces a escribir libros con una cantidad de engaños que no tienen en realidad ninguna profundidad y lo que terminan haciendo son cuentos”, indicó.

En este contexto, parafraseó el poema de Jaime Sabines, “La luna”. “¿Qué escribe una persona como, por ejemplo, nuestro paisano que dijo: ‘La luna se toma a cucharadas’? Eso es poesía porque tiene un sentido hermoso desde el punto de vista filosófico. Sabines nos lleva a través de esas palabras y frases que no tienen rima ni acentuación a un contenido poético, y eso es lo que se llama prosa poética”.

Sobre el tipo de poesía en el que se desenvuelve, mencionó que se sitúa como un poeta clásico, con base en lo que le dijo el poeta Rafael Merida Cruz Lazcano, pero que desconoce si los demás lectores comparten ese punto de vista.