Julio Solís se inspira en las nubes

Julio Solís se inspira en las nubes

El escritor y poeta Julio Solís presentó en el Café de la Luz su libro Desde las nubes, el cual consta de poemas de su autoría y grabados del artista Manuel Mazariegos.

En el evento, que se llevó a cabo el martes 4 de julio, Solís expresó que con este trabajo aprendió muchas cosas, debido a que habían pasado más de cuatro años desde su última publicación, la cual fue Crónica en Chiapas, una perspectiva del siglo XX, una antología sobre cronistas del estado de Chiapas, y el libro El Ropavejero.

“Dicho alejamiento se dio debido a que no encontraba satisfacción en lo que estaba escribiendo. Por eso estaba más enfocado en los talleres de fomento a la lectura y en los talleres literarios con el maestro Óscar Oliva, y otras cosas, pero no estaba publicando”, expuso.

En ese tiempo, Julio reflexionó, llegando al punto de cuestionarse sobre qué es lo que tenía que hacer para comenzar a publicar. “En esa exhaustiva exploración noté que mis publicaciones habían sido gracias a la ayuda de sus amigos, o bien de las instituciones como el Coneculta, por lo que con el nuevo libro comencé a explorar otras facetas que conlleva la publicación de un texto”, detalló.

Esta obra es especial porque no únicamente la escribió, sino que también la formó, dado que empezó a experimentar con programas para ver cómo le salía, jugó con el diseño y, ya para terminarlo, se apoyó en un amigo suyo de Guadalajara, Jalisco, que tiene una editorial.

Fue así como creó un libro de bolsillo que habla sobre las nubes, inspirándose en una obra de Johann Wolfgang von Goethe que encontró hace tiempo. “En ese diario titulado ‘El juego de las nubes’, Goethe se robaba durante días el cielo y las nubes, escribiendo sobre cómo las nubes se iban formando o cómo iban creciendo o decreciendo”, destaca.

En dicho libro, añade, se puede ver la relación que existe entre la literatura y la ciencia, porque a partir de su aparición varios científicos empezaron a estudiar las nubes. Finalmente, indicó que para escribir su poemario tuvo que leer mucha poesía y artículos sobre ciencia, los cuales le resultaron muy divertidos porque aprendió muchos datos interesantes.