En una entrevista con el “rey de la taquilla”, contó sus orígenes y la forma en que nació el proyecto que ahora lo tiene en los cuernos de la luna.
-¿Cuándo descubriste tu gusto por la música?
Siempre me agradó, a mi papá le encanta, desde que se levanta escucha algo. Creo que de ahí viene mi gusto.
-¿Cuándo dijiste “ya la hice”?
Poco antes de arrancar con el proyecto de Julión Álvarez y su Norteño Banda. Estuve con la Banda MS, de donde era socio, y nos empezó a ir muy bien; grabamos el disco Mi mayor anhelo, y cuando salió a la venta, dije: ‘ya chinga…, ya la hicimos’, pero después ellos se interesaron en otros proyectos a los que no quise entrarle, y se dio la separación; ahí nació lo que hoy soy.
-Cuando saliste de la Banda MS, ¿qué pasó contigo?
Me preocupé, porque tenía muchas ganas e ilusiones de trabajar con ellos. Entrar a otro grupo no era algo que deseara, así que pensé en hacer mi propio proyecto, y dije: ‘si pega, bien, de lo contrario, para el pueblo’. Me gusta el campo y podía regresar.
-¿Exactamente cómo nació Julión Álvarez y su Norteño Banda?
Así, nada más. Ya llevaba tiempo trabajando con ellos en las cantinas, éramos tres músicos y teníamos mucha chamba, sin un nombre ni nada. Nos llamaban bastante y ya teníamos nuestros clientes.
-¿Quién te pone los pies sobre la tierra?
Nunca me he sentido el más exitoso, ojalá que nunca me achaque ese paquete, que es muy grande. Estamos en un buen momento, hemos trabajado para esto, esperemos que no sea el mejor momento de Julión, si no que vengan más y nos dure. Estamos conscientes de que es una pelotita, y sabemos que llegará un momento en que se tiene que caer, ya que esto es de vueltas; ojalá que la vuelta sea despacito.












