Kanye West está vuelto loco desde que se enteró de que su adorada Kim
pudo haber congelado embriones con sus exparejas. El rapero ha tenido que llegar al grado de pedirle a la socialité una prueba de paternidad para asegurar que su primogénita, North, es realmente su obra y creación.
Se especula que, de no ser hija de Kanye, la pequeña podría ser no del lechero sino de Reggie Bush, expareja de Kim, o hasta de su mejor amigo y diseñador Olivier Rousteing.












