Tras dos hijos y 35 años, Kim Kardashian pudo bajar 25 kilos y ya está muy cerca de recuperar los 54 kilos que tenía en 2010, todo ello gracias a una estricta dieta que compartió vía Snapchat.
La voluptuosa estrella mediática californiana compartió algunos de sus tips y hasta se animó a fotografiar los menús que utiliza a diario para bajar los kilos de más que ganó con los dos embarazos de sus pequeños North y Saint, de su matrimonio con el rapero Kanye West. Su desayuno consiste en harina de avena y huevos revueltos cubiertos con fresas, frambuesas y arándanos, mientras que durante la cena consume salmón, repollitos de Bruselas y cebolla.
Su dieta Atkins, mezclada con cardio y pilates, y su ingesta de sólo 20 gramos de carbohidratos por día la hicieron perder más de 3 kilos en las últimas dos semanas.












