Kelly Clarkson, feliz con su peso

Kelly Clarkson, feliz con su peso

Kelly Clarkson no se censura al hablar de las presiones que la llevaron a sufrir un desorden alimenticio en los inicios de su carrera, ni en lo relativo a su aumento de peso. En ese sentido, la cantante no reparo en reconocer que está “gorda” porque, en su caso, eso significa que ha dejado atrás los episodios más oscuros de su historia.

“Cuando estoy gorda es porque soy feliz. La gente piensa que debe haberme sucedido algo malo, porque he ganado peso. Pero no, lo siento, simplemente representa la felicidad de mi mundo emocional. En mi caso, generalmente cuando estoy delgada es porque algo no va bien”, explica la artista en una entrevista a la revista Redbook.

Las opiniones de otras personas sobre su aspecto, que nunca faltan en una industria como la de la música, y las inevitables comparaciones del antes y el después le importan poco con tal de garantizar su salud mental.

“No puedes guiar tu vida en base a lo que piensen otros, si lo hace acabarías en un estado de pánico constante al tratar de complacer a todo el mundo”, afirma.

La intérprete ha tenido que recorrer un largo camino y aprender a desligarse de situaciones y personas tóxicas, ¿un ejemplo? su decisión de abandonar la discográfica con la que firmó tras ganar el concurso televisivo American Idol, a través de la cual la presionaban para que se ajustara al estándar de belleza que se asocia tradicionalmente a una estrella del pop, hasta el punto de hacerle perder las ganas de cantar y de vivir.

“Cuando estaba muy delgada, quería suicidarme. Estaba increíblemente triste, por dentro y por fuera, durante cuatro años de mi vida. Pero a nadie le importaba porque estéticamente encajaba. Pensaba que la única solución era renunciar a la música”, recordaba recientemente en una entrevista a la revista Attitude.