Cuando Kevin Costner dijo que fue malo en la escuela. Una pequeña risa se escuchó entre el público del Auditorio Nacional. No podía ser de otra manera, porque frente a él estaban unos 10 mil becados colegiales, considerados el futuro de México.
El actor lo repitió en otras dos ocasiones sin pena. Y la respuesta divertida del público fue menguando, al darse cuenta de que lo que el protagonista de Yellowstone y Danza con lobos estaba intentando transmitir: una lección de vida. “De joven no sabía qué quería hacer. Siempre tuve envidia de la gente que sabía exactamente lo que quería hacer, pero yo no fui tan inteligente. Yo nunca fui un buen estudiante, pero sabía que tenía que encontrarme a mí mismo. Trabajé en botes de pesca, manejé camiones, en mantenimiento de casas. Era rudo, pero no sabía lo que quería mi corazón”, les dijo atrayendo su atención.
“Lo comencé a encontrar cuando era parte del coro escolar, pero sabía que no podía un hombre ganarse la vida así”, recordó.
Evento
Costner, de 70 años, formó parte de México Siglo XXI, Mentes que iluminan el futuro, organizado por la Fundación Telmex para los mejores estudiantes del país.
La aparición del histrión se dio desde una de las puertas tradicionales del recinto, por las que pasan cientos de personas cada que hay un concierto. Por ahí entró y bajó las escaleras entre aplausos, vítores y estrechadas de mano a su paso. Se tomó su tiempo para, de vez en cuando, detener su paso, mirar y saludar alrededor.
Lecciones de vida
Sobre el escenario, cuando tuvo la primera oportunidad de tomar el micrófono, comparó el momento con una cosa divina. “Todo el mundo debería tener la entrada al cielo así, para ver qué se siente”, exclamó Costner.
Sorprendió a un joven de lentes entre las butacas, quien dejó a un lado el celular que estaba usando, cuando reveló que en su primer empleo en la industria audiovisual ganaba 3.25 dólares por hora (unos 65 pesos actuales). Y no los sufrió, porque aseguró que estaba en lo que amaba. “Como Cortés (Hernán, conquistador de México en el siglo XVI) quemé los barcos y dije: ‘quiero ser actor’. Los amigos que estudiaron conmigo ganaban muchísimo más, habían comprado su primera casa y estrenaban auto, y apenas yo estaba esperando mi primera entrevista. Pero finalmente llegó mi oportunidad”, externó.
El actor de El guardaespaldas y JFK ofreció una hora de charla en la que habló en parte de su carrera, centrándose en mensajes positivos para los asistentes, diciendo que lo más importante era lo que les dictara el corazón.












