Londres * Agencias. El matrimonio de Britney Spears y Kevin Federline podría tener un desenlace caótico.
Después de haberse convertido en padres, la pareja enfrenta una grave crisis que podría terminar en divorcio.
Aunque siempre habían existido diferencias entre ellos, fue desde el nacimiento de Sean Preston que se han desatado una serie de problemas entre la artista y su pareja, llegando a poner en peligro la estabilidad de su hogar.
Mientras Brit dedica su tiempo y total atención al cuidado del bebé, su marido ha declinado todas las responsabilidades con el pequeno, dejando a su mujer a cargo de todo.
Las constantes salidas a pasear de Federline en companía de sus amigos solteros, han provocado la furia de la rubia, quien expresó su molestia por la actitud poco madura e irresponsable de su marido.
La semana pasada la pareja mantuvo una violenta pelea, en la que Federline abandonó la mansión de Malibú, y fue visto más tarde junto a sus amigos y un grupo de mujeres en la disco.
Spears ha pensado en separarse de su marido, opción que el mismo Kevin ha aceptado.
Por otro lado, la madre de Britney, Lynn, está preocupada por el aspecto financiero de su hija, debido a que Kevin está gastando mucho. Ahora decidió asociarse con el padre de Michael Jackson, para abrir una discoteca que costará varios millones de dólares.











