La noticia de que la tenista Anna Kournikova había dado a luz este pasado fin de semana a sus primeros hijos con Enrique Iglesias, un niño y una niña a los que han llamado Nicholas y Lucy, ha sido sin duda la gran sorpresa de este año que ya se acaba.
A diferencia de otros embarazos “secretos” de los famosos, que en casi todos los casos estuvieron precedidos en mayor o menor medida de rumores antes de la llegada al mundo del bebé, el cantante y la deportista rusa consiguieron mantener en el más estricto secreto uno de los momentos más emocionantes de su vida en común.
En el caso del cantante, desde el pasado verano solo se ha dedicado a promocionar sus giras musicales a través de su cuenta de Instagram intercalando alguna imagen o grabación puntual de sus queridas mascotas. Por su parte, la antigua tenista no publica ninguna fotografía de cuerpo entero desde junio, con motivo de su cumpleaños, a excepción de tres videos en verano en los que aparecía entrenando, aunque solo en uno podía apreciarse su aún esbelta figura: de los otros dos, en uno aparece de espaldas y en el otro luciendo una camiseta ancha. En esa ocasión, no se apreciaba ningún cambio a nivel físico, pero haciendo cuentas se puede calcular que la guapa rubia aún se encontraba entonces en su primer trimestre de gestación.
En vista de lo hermética que se ha mostrado siempre la pareja en todo lo tocante a sus 16 años de vida en común, parece poco probable que vaya a animarse a mostrar a sus recién nacidos en redes o mediante una de las exclusivas que protagoniza habitualmente la familia de Enrique.












