Con su técnica de ferrocemento, una invención de su autoría, usando colores fuertes con pinturas a base de aceite para darle un brillo más llamativo, y un par de cuadros: uno al óleo y otro acrílico, el maestro Rafael Corzo Espinoza llega a la sala de exposiciones temporales de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.
La exposición, que estará vigente hasta el 2 de mayo, se llama “La comedia del bosque” y está inspirada en el libro La comedia humana de Honoré de Balzac. Las piezas se logran mediante el uso de la maya cernidora, que es la que da forma al cemento para crear las figuras que enseña Rafa en esta muestra. Las obras exhibidas son de formato medio y entre estas se encuentran figuras de animales como águilas reales, mapaches, anacondas y tigres, además de gobernantes mayas con un jaguar. Albert Eisten y Aleksandr Oparin son las dos únicas pinturas que se exhiben en esta muestra y, según el autor, es una manera de hacer un reconocimiento a los importantes aportes que estos personajes hicieron a los estudios científicos.
El maestro explica que su idea de incluir a estos dos grandes pensadores obedece a que él busca con su discurso que el arte tome una mayor importancia en la vida del planeta y alejarnos del pensamientos de cultos religiosos o de deidades que tienen el control de la vida. Asimismo, insta al público chiapaneco a visitar los museos y las salas de exposiciones, y a que consuma el arte hecho por los chiapanecos. Rafael Corzo dice que está en espera de que próximamente le den la fecha para volver a exponer en el Museo del Café de Chiapas. La serie que presentará ahí se llamará “Fantasía” y constará de cuadros inéditos creados en el imaginario del artista de origen villaflorense.












