A Nicole Kidman la recibe un cielo estrellado en el Auditorio Nacional: son cientos de luces de celulares de 10 mil de personas, en su mayoría jóvenes, que aplauden mientras ven a la estrella de Hollywood, que tiene mucho que decir.
A ella se le ve sonriente, dispuesta para la charla, a pesar de que, dice la moderadora, acababa de rodar un importante proyecto, llevar a sus hijos a la escuela y tomar un avión rumbo a la Ciudad de México, lugar que visita por primera vez.
La plática para la que ha sido invitada forma parte del evento México Siglo XXI 2022, que es organizado por la Fundación Telmex Telcel para sus becarios, por eso la actriz decide empezar por el valor de la familia. “Me encanta reconocer a mis padres porque pienso que muchas veces las personas que nos crían nos fijan un código moral y cada vez más te vas concientizando de ese código moral, con la edad esto va sucediendo y esa conciencia social, la compasión, es sumamente importante”, les explica.
Kidman es australiana, pero también estadounidense casi por accidente. Nació en Hawai cuando sus padres vivían en ese lugar con visa de estudiantes. Su madre se dedicó a la enfermería y fue miembro del Lobby Electoral de Mujeres. Su padre era bioquímico y psicólogo.











