"Verónica Huesca * CP. La cartonería mexicana es un arte que le da vida y color a nuestras tradiciones. El inicio de este oficio ocurrió a la par de la introducción del papel, es decir, alrededor de los siglos XVII y XVIII.
La cartonería la encontramos en figuras de munecas, máscaras, Judas y calaveras, que representan el folclor popular del país.
Uno de los máximos exponentes de este arte es Sergio Otero, quien lleva ya 30 anos dedicados al oficio de cartonero.
""Lo que hace particular a la cartonería es el tema y el colorido, ya que se utiliza para la Semana Santa en la quema de los Judas; en las ofrendas del Día de Muertos en la formación de las calaveras, que son unas de las piezas más importantes en la cultura del mexicano en conmemoración de la muerte"", comenta Otero.
Radicado en la Ciudad de México, el artesano se encuentra en tierras chiapanecas preparando una nueva exhibición para ser presentada en el Museo Zoque, una vez que éste abra sus puertas.
""Durante todo este fin de semana hasta el día de hoy, estoy dando un curso sobre cartonería popular mexicana a los artesanos interesados que acudieron al Centro Cultural 'Jaime Sabines'.
En el taller estamos elaborando una serie de figuras con el tema de la cultura zoque. Son piezas que tienen que ver con la simbología, los personajes y las tradiciones de la etnia"", explica.
En la elaboración de estas figuras se utilizan materiales como el carrizo, el papel periódico y, obviamente, la imaginación para poder crear las estructuras.
""Con engrudo y papel se le da forma a la pieza, forrándola y dándole personalidad, para después darle colorido con pintura vinílica.
La idea es que la gente pueda hacer este tipo de arte mexicano con lo que encuentren en casa, ya sea papel periódico o el papel de la tortillas, pero con mucha dedicación e imaginación"".
A quien cambió el ladrillo por el papel -puesto que Otero quería en un inicio ser arquitecto-, la cartonería le ha dado la oportunidad de preservar las tradiciones y el folclor popular en un mercado redituable, porque sus piezas son muy bien cotizadas, alcanzando cifras de 60 mil pesos. ""Es mi pasión, mi forma de ver la vida y de ganármela"", acotó.
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