El cineasta Jorge R. Gutiérrez recuerda la zona fronteriza de Tijuana en la década de los 90, él describe a este como un territorio caótico, de bullicio, de mezcla de culturas, con “spanglish” y con una violencia que entonces no tenía el foco mediático de hoy.
Este entorno inspiró al realizador a crear El Guapo vs the Narco Vampires, serie en la que el mundo del narco deja de ser aspiracional para convertirse en monstruo y los héroes que lo enfrentarán emergen desde la lucha libre. “Crecí en Tijuana en los noventa, una época muy complicada. Para un artista, todo eso te afecta. Yo veo ahora series sobre el narco y pienso ‘a mí me tocó eso, yo estuve ahí’. El deber del artista es reflejar lo que vivió”, cuenta el cineasta.
Inspirado en figuras como El Santo y Blue Demon, El Guapo es un superhéroe marcado por la culpa y busca redención en un mundo en el que la violencia se disfraza de poder. En la serie los narcotraficantes son vampiros: una metáfora directa que rechaza la romantización del crimen organizado. “En muchas series los narcos aparecen con un tono positivo. En mi experiencia, yo no vi eso. Para mí son vampiros, monstruos que le chupan la sangre a la cultura y a las próximas generaciones. Es la única forma que encontré de explicar cómo existe gente capaz de hacer esto”, explica.
Tras años asociado a grandes producciones y títulos familiares como El libro de la vida, con esta serie incursiona en la animación independiente para adultos, proyecto desarrollado con total libertad creativa, aspecto que, admite, Hollywood rara vez concede.
Una idea “demasiado loca”
El piloto, de 40 minutos de duración, cuenta con los primeros tres minutos completamente animados por Ánima Estudios, uno de los más importantes de Latinoamérica que ha trabajado en series como El Chavo animado.
Disponible en Youtube, el episodio superó expectativas en unos días y está en espera de cerrar una plataforma para dar luz verde a la realización de toda la temporada. “Hollywood te pone en una cajita, ‘tú solo haces esto’. Si quería hacer algo nuevo, tenía que hacerlo independiente. No hay mucho dinero, pero hay creatividad completa, y eso es invaluable”, explica.
Lo que muchos consideraban “imposible de vender” encontró su primer filtro en el público. Lanzado el 29 de diciembre, el piloto contabiliza más de dos millones de reproducciones en Instagram. “Mucha gente me decía que la idea era demasiado loca y que nadie me iba a dejar hacerla. Yo dije ‘la hago y que la gente decida’. Muchos pensaban que 40 minutos era demasiado, y luego me escriben que no fue suficiente”, añade.
Junto a El Guapo está Max, hija del antagonista, personaje que representa otro eje constante en su obra: mujeres que no son víctimas ni accesorios narrativos. “Los personajes femeninos nunca son débiles: así crecí, así viví México”, expresa el realizador.












