Celebrar el 50º aniversario de Cuarto Poder significa mucho más que conmemorar la permanencia de un medio de comunicación. Es reconocer cinco décadas de trabajo periodístico en las que el diario ha acompañado la historia de Chiapas desde distintos frentes: la información política, económica, cultural, deportiva y, por supuesto, la vida social de miles de familias que han encontrado en sus páginas un espacio para preservar sus recuerdos.
En este aniversario, el periódico emprendió un recorrido por su propia historia a través de una serie de especiales que permitieron revivir distintas épocas, particularmente las décadas de los años noventa, los dos mil y los dos mil diez. Cada edición fue un ejercicio retrospectivo que mostró cómo la sociedad chiapaneca ha evolucionado, sin perder la esencia de celebrar los momentos que realmente unen a las personas. Más que revisar fotografías o archivos, estos especiales se convirtieron en una ventana al pasado, donde cada imagen y cada texto demostraron que el periodismo también tiene la capacidad de conservar la memoria colectiva de una comunidad.
La sección Gente: un espejo de la sociedad chiapaneca A lo largo de estas cinco décadas, la sección Gente se consolidó como una de las más representativas del periódico. Sus páginas han sido escenario de innumerables historias que reflejan la alegría, las tradiciones y los momentos más significativos de generaciones enteras. Bautizos, primeras comuniones, confirmaciones, cumpleaños, quince años, graduaciones, despedidas de soltera, bodas y aniversarios encontraron un lugar especial en las páginas del diario. Cada cobertura fue mucho más que una simple nota social; fue el testimonio de una etapa importante en la vida de cientos de familias que confiaron en Cuarto Poder para inmortalizar esos instantes. Con el paso de los años, la sección también evolucionó junto con la sociedad. A las tradicionales celebraciones familiares se sumaron inauguraciones de empresas, eventos empresariales, exposiciones, actividades culturales, conciertos, pasarelas, presentaciones de artistas nacionales e internacionales y espectáculos que marcaron a distintas generaciones. Así, Gente dejó de ser únicamente una sección social para convertirse en un verdadero registro histórico del desarrollo cultural de Chiapas.
Un viaje por las décadas Los especiales publicados con motivo del cincuentenario permitieron recorrer tres décadas fundamentales en la historia reciente del periódico. Los años noventa representaron una época de transformación para la sociedad chiapaneca. Fueron tiempos en los que las reuniones familiares, los grandes bailes y los eventos culturales ocuparon un lugar privilegiado en las páginas del diario. La fotografía impresa adquirió un enorme valor sentimental y comenzó a convertirse en patrimonio familiar. Con la llegada de los años dos mil, Cuarto Poder fue testigo de una nueva generación que transformó la manera de celebrar.
Las bodas comenzaron a incorporar nuevas tendencias y otros eventos sociales adquirieron una producción cada vez más elaborada. Paralelamente, el mundo del espectáculo cobró mayor fuerza, permitiendo acercar a los lectores a conciertos, presentaciones artísticas y visitas de importantes personalidades que eligieron Chiapas como escenario.
La década de 2010 marcó una nueva etapa para el periódico y para el periodismo social. La llegada de las plataformas digitales amplió el alcance de las coberturas, mientras las páginas impresas continuaron conservando ese valor único de convertirse en un recuerdo tangible. Fue una época en la que tradición e innovación caminaron de la mano, fortaleciendo el vínculo entre Cuarto Poder y sus lectores.
Las voces que construyeron un legado Como parte de esta celebración, los especiales también dieron espacio a quienes dedicaron parte de su vida profesional a escribir la historia social de Chiapas.
Las entrevistas realizadas con Karina Castañón, Claudia Zepeda y Claudia Pérez permitieron conocer la evolución de la sección Gente desde distintas perspectivas. Cada una compartió experiencias, anécdotas y recuerdos que ayudan a comprender el enorme compromiso que implica retratar la vida de una sociedad. Sus testimonios reflejan una constante: detrás de cada fotografía publicada existe un trabajo periodístico que comienza mucho antes del disparo de una cámara. Hay planeación, cercanía con las personas, sensibilidad para contar historias y la responsabilidad de documentar momentos irrepetibles.
Las tres periodistas coinciden en que trabajar en la sección Gente significó formar parte de la vida de miles de familias, acompañándolas en sus momentos más felices y convirtiéndose, muchas veces sin saberlo, en guardianas de su memoria. La fotografía como patrimonio familiar Uno de los mayores legados de Cuarto Poder ha sido precisamente el valor documental de sus imágenes. En una época en la que las fotografías digitales pueden perderse entre miles de archivos electrónicos, las páginas impresas continúan ocupando un lugar especial en los hogares chiapanecos. No son pocas las familias que aún conservan ejemplares del periódico donde aparecen los bautizos de sus hijos, sus bodas, los cumpleaños de sus padres o las graduaciones que marcaron una nueva etapa de sus vidas. Cada edición representa un fragmento de historia. No solamente registra nombres y fechas, también conserva modas, costumbres, escenarios, arquitectura y formas de convivencia que hoy permiten entender cómo ha cambiado Chiapas con el paso del tiempo. Ese es, quizá, uno de los mayores logros del periodismo social: transformar un instante cotidiano en un recuerdo que trasciende generaciones.
Cincuenta años escribiendo la historia de la gente Los especiales publicados con motivo de este aniversario demostraron que hablar de Cuarto Poder es hablar de miles de historias que han acompañado el crecimiento de Chiapas. Durante medio siglo, el periódico ha documentado los acontecimientos que dan identidad a la sociedad: desde las celebraciones familiares más íntimas hasta los grandes eventos culturales y espectáculos que reunieron a miles de personas. Cada edición ha sido una pieza más en la construcción de la memoria colectiva del estado. Hoy, al celebrar estos primeros cincuenta años, el compromiso permanece intacto. Este diario continúa evolucionando sin perder de vista su esencia: contar historias con cercanía, sensibilidad y responsabilidad periodística.












