No había nada parecido a la mirada de Katy Jurado, su rostro figuró entre los más bellos y emblemáticos de la Época de Oro, fue la primera mexicana que estuvo nominada a un premio Óscar, se ganó el aplauso no solo en México, sino en Hollywood, y dio una lección de amor cuando enfrentó con entereza la muerte de su hijo.
María Cristina Estela Marcela Jurado García nació el 16 de enero de 1924 en Cuernavaca, Morelos. Desde muy joven su peculiar belleza llamó la atención de productores como Emilio “El Indio” Fernández, quien la invitó a participar en su película La isla de la pasión, en 1942; sin embargo, su padre no le dio permiso. Fue al año siguiente, en la cinta No matarás, de Chano Urueta, cuando debutó y se enamoró del oficio.
Una poderosa imagen
En 1948, su jovial rostro promocionaba una famosa crema de belleza. “Las artistas de cine conservan su piel suave y tersa usando la crema de almendras Bouquet Colgate”, se lee en el anuncio donde resalta el hermoso rostro de Katy, quien se casó siendo menor de edad con el actor y escritor mexicano Víctor Velázquez. Fruto de este matrimonio nacieron Víctor Hugo y Sandra.
Cuando filmó su primera cinta en inglés, The bullfighter and the lady, junto a Robert Stack, en 1951, memorizó los diálogos y la fonética de las palabras. Después se preparó, estudió el idioma e hizo un papel extraordinario en High noon, protagonizado por Gary Cooper y Grace Kelly.
Por su desempeño en esta cinta, en 1952, se convirtió en la primera actriz latinoamericana en ganar el Globo de Oro, y en 1954 fue la primera en ser nominada a un premio Óscar, por su trabajo en la película Broken Lance, en 1954. Katy tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Sufrió la muerte de su hijo pero siguió brillando
En 1981, después de la gloria que vivió por ser reconocida en Hollywood y en México, Katy, una enamorada de Pedro Infante en Nosotros los pobres, sufrió la muerte de su hijo Víctor, quien perdió la vida a los 37 años en un accidente automovilístico.
El hijo de la actriz viajaba rumbo a la ciudad de Monterrey y chocó contra un camión carguero que transportaba cemento. En 1981, tras el incidente, Jurado actuó en la película Barrio de campeones. Hacía esfuerzos por mantener la calma, por momentos lloraba, pero en las escenas era fuerte y las hacía como toda una profesional. “Perder un hijo de 37 años me ha partido el alma”, confesó con un nudo en la garganta, y compartió que en aquel momento su nuera estaba por dar a luz a un niño, su nieto.
En Barrio de campeones, la famosa dio vida a doña Leonor, una mujer trabajadora que tenía un puesto de comidas en la calle, vivía en el barrio de Tepito, y a pesar de las adversidades buscaba que sus hijos tuvieran una educación.
En 1982, recibió de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) una medalla por sus méritos en el extranjero las lágrimas se hicieron presentes y vestida de negro, y con una sincera mueca de dolor habló ante los presentes del duelo que la había mantenido un tanto alejada de la actuación. “Si no me han visto es porque durante un año he guardado luto por la muerte de mi hijo. Durante un año he estado en mi casa sin salir a ningún lado esa es la causa de mi alejamiento”, expresó.
Orgullosa de lo que consiguió como actriz, siguió adelante hasta 2002, alternando actuaciones en cine, televisión y teatro, tanto en México como en Estados Unidos. Apareció por última vez en cine en la cinta Un secreto de Esperanza, con Imanol Landeta, Ana de la Reguera y Roberto Cobo.












