La mirada de Raúl Ortega contada por Héctor Cortés

La mirada de Raúl Ortega contada por Héctor Cortés

La mirada de Raúl Ortega y el ingenio de Héctor Cortés Mandujano se conjuntaron para crear la novela La muerte abre los ojos, presentada por Alexis Sánchez en el espacio Telar Teatro.

Al tomar la palabra, Alexis, quien también es fotógrafo y académico, compartió que el libro inicia con la siguiente frase: “El azar no tiene reglas”, a lo que él agrega que todo pasa por una razón y que las coincidencias son meros encuentros.

Añade que el libro es el resultado de muchas coincidencias entre los autores, donde las imágenes le dictan la inspiración al escritor. Explicó que en La muerte abre los ojos, “Héctor y Raúl nos llevan a detenernos y observar las fotografías, que a su vez nos instan a leer la prosa sencilla y contagiosa que nos envuelve y nos lleva a esos lugares donde solamente los verdaderos artistas nos pueden llevar”.

Expuso que el libro en sí mismo se vuelve un todo en el que no existen dos manos o dos artistas sino que solo hay un universo explosivo de ideas, formas, texturas e imágenes que resaltan un mundo cotidiano.

Apuntó que las fotografías dejan de manifiesto el particular gusto de Raúl Ortega, quien para este libro usó imágenes de autor mediante las cuales él dice quién es, qué es lo que observa y qué es lo que le inquieta. Asimismo, abre una puerta para mostrar parte de su intimidad mientras va asegurando cada vez más, con su visión consolidada, un lugar en la fotografía mexicana.

Acerca de Cortés Mandujano, expuso, que ha sido un artista que gusta de su oficio como pocos. Recalcó que su talento y su dedicación han hecho que sea un referente indiscutido de la cultura chiapaneca, ya que siempre está activo creando obras dramáticas, actuando, dirigiendo o formando a nuevos escritores.

Por último refirió que cada autor entrega un total de 28 archivos (fotos y relatos) que nos adentran en historias llenas de imágenes y sensaciones que nos permiten recrear situaciones, viajar a diferentes lugares y crear empatía o rechazo con los protagonistas de la historia.

En su oportunidad, Ortega mencionó que esta novela surge a partir de la amistad y la complicidad, no solo de él y de Héctor sino de muchas personas más que fueron cómplices en la publicación de este título.

“La historia empezó a escribirse el 13 de septiembre del 2016 y finalizó el 15 de noviembre de ese mismo año, permaneciendo en el cajón durante 4 años ya que no se pretendía publicar, todo inició cuando nos propusimos un juego entre Héctor y yo, que consistía en mandarle una foto y él escribiría un texto corto basándose en esa imagen”, destacó.