MdR. * CP. A sus 60 y tantos anos, y en companía de sus gatos, Lazarescu sufre un fuerte dolor abdominal. Al acudir a sus vecinos, éstos le dicen que ya deje de beber, percatándose de que su salud está bastante deteriorada. Para ellos él es un doble símbolo entre la repulsión y la lástima.
A partir de entonces, inician una serie de llamadas al servicio público de salud, donde Lazarescu tendrá que pasar por un sinfín de pruebas para ser atendido.
Bajo un alucinante itinerario, Lazarescu sufre por la burocracia médica. Los dolores de cabeza aunados a su dolor abdominal lo van venciendo hasta casi el desmayo, y aún le faltan pruebas por superar.
La historia de Puiu es una historia universal, en todos los países, sean del primero o del tercer mundo; no se tienen los alcances para dar servicio a todos los necesitados. Si el paciente cae en las manos equivocadas, esto puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.











