La música borra las fronteras entre México y Guatemala

Ejecutando la pieza “Comitán”. Darwin Mendoza
Ejecutando la pieza “Comitán”. Darwin Mendoza

En la ciudad de Comitán de Domínguez, niños de las comunidades de Tziscao, Chiapas, y Guaxacamá, Guatemala, se pararon en el escenario del Teatro de la Ciudad Junchavín y dieron paso a la presentación oficial del Ensamble Comunitario de Percusión Binacional Maya-Chuj y el Coro Comunitario Bilingüe Binacional Maya-Chuj, con un aproximado de 90 niños menores de 15 años de edad integrando agrupación.

Se trata de un proyecto binacional entre México y Guatemala, que es implementado gracias al apoyo del Programa Iberorquestas Juveniles de la Secretaría General Iberoamericana y el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala, junto con el Movimiento Nacional de Agrupaciones Musicales Comunitarias que desde el 2013 coordina el Sistema Nacional de Fomento Musical de la Secretaría de Cultura Federal.

Eduardo García Barrios, titular del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), explicó que el inicio de este proyecto fue hace unos años, precisamente una idea de Iberorquestas, con el objetivo de hacer algún tipo de agrupación u orquesta que reuniera ocasionalmente a niños, niñas y jóvenes de Guatemala y de Chiapas, específicamente de la región maya. “Hace tres meses México propuso hacer una agrupación permanente, e hicimos una exploración de toda la región de la frontera y se tomó la decisión, en coordinación con las autoridades de las comunidades, de hacer esta agrupación en diversas comunidades cercanas a las lagunas de Montebello, justamente, por la identidad de estos pueblos en ambos lados de la frontera”, señaló el funcionario.

Este proyecto también se inscribe en Voces en Movimiento, que es otro proyecto de la Secretaría de Cultura en conjunción con los gobiernos de los estados, a través del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes, y del cual estará formando parte este grupo de percusiones y ensamble de voces que representará en parte a Chiapas en una gira por los estados de la República Mexicana, explicó García Barrios.

El concierto

A las 13:00 horas del sábado 9 de julio, en un día tranquilo en la ciudad de Comitán, con una pequeña amenaza de lluvia y un cielo opaco, el teatro Junchavín abría sus puertas para recibir al Ensamble Comunitario de Percusión Binacional Maya-Chuj y el Coro Comunitario Bilingüe Binacional Maya-Chuj, para que interpretara piezas musicales tradicionales y de gran arraigo en estos pueblos.

Se les dio la bienvenida a todos los presentes, luego hablaron las autoridades de los pueblos y titulares de las dependencias que hicieron posible este concierto. Los niños vistieron indumentarias tradicionales de sus pueblos: pantalón y camisa de manta, paliacates rojos y huaraches, mientras que las niñas portaron faldas con colores muy vivos junto con blusas bordadas.

El concierto comenzó con la pieza “Son Lixa” de Antonio Malin, que es una obra acerca de San Mateo Ixtatán, cuna de la cultura chuj; continuaron con una canción que incluye sonidos de la naturaleza logrados con un palo de lluvia, así como las marimbas y otros instrumentos, todos usados para la pieza titulada “Sal Negra”, un son chuj que narra la travesía de un anciano enfermo que emprende un viaje hacia las curativas minas de sal negra en San Mateo Ixtatán y con esta pieza consuela a su esposa mientras se despide.

Tras esa intervención interpretaron un son popular chiapaneco, el cual es muy usado para bailes folclóricos, llamado el “Camino a San Cristóbal”, continuando con “Cuando llora la Malin”, con un arreglo de César Esquivel, que se basa en la versión chuj de Sebastián Gómez Tadeo. Siguieron temas como “Ojalá que llueva café” de Juan Luis Guerra, y el “Indito de Comitán”, siguiendo con el son jacalteco “La placita de Cruz”.

En la parte final del concierto invitaron al titular del Sistema Nacional de Fomento Musical, Eduardo García Barrios, a que dirigiera la pieza “Comitán”, un bolero de Roberto Cordero Citalán que fue muy ovacionado por el público.

De este modo concluyó la presentación del ensamble, el cual busca seguir sumando niños para que exploren la música tradicional, ya que esto los ayudará a tener más herramientas para enfrentar la vida o para encontrar su vocación.