La narrativa sí se percibe como realidad

"México * El Universal. Muchos escritores afirman que una buena obra narrativa es aquella que ""atrapa"" la imaginación de los lectores y los remite hacia esos mundos alternativos construidos con palabras, donde es posible experimentar cada escena de la trama como si fuese la vida real. Ahora, un equipo de psicólogos y neurocientíficos ha encontrado evidencias de que esa apreciación es absolutamente literal.

Aunque el texto plasmado en la hoja o la pantalla electrónica pueda parecer lineal al carecer de códigos icónicos como los de historietas o programas televisivos, su efecto en el cerebro humano es igualmente estimulante y lleno de colorido, según un estudio de imagenología cerebral de investigadores de las universidades Washington en St. Louis (WUSTL, en inglés), de Denver y Minnesota.

Los académicos confirmaron mediante una original investigación apoyada en un escáner cerebral aquella vieja idea que ha permeado las mentes de narradores, críticos y amantes de la literatura desde hace siglos: lejos de ser una actividad abstracta o pasiva, la lectura es un ejercicio de recreación a través del cual los lectores echan a volar su propia imaginación y construyen o reconstruyen cada escena descrita en la obra.

Cada uno de los detalles alusivos a acciones, sensaciones, personajes o escenarios es interpretado por el lector a partir del texto e integrado con su propio bagaje cultural basado en sus experiencias pasadas. Luego, todos esos elementos son procesados para formar simulaciones mentales utilizando las mismas regiones del cerebro que operan cuando realizamos, imaginamos u observamos actividades similares en el mundo real.

""Nuestros resultados indican que los lectores utilizan representaciones perceptivas y motrices en el proceso de comprensión de una actividad descrita en términos narrativos y que estas representaciones son actualizadas dinámicamente en puntos donde algunos aspectos relevantes de la situación cambian"", comentó Nicole Speer, autor principal de este trabajo.

""Tanto los psicólogos como los neurocientíficos están llegando a la misma conclusión: que cuando leemos una historia y realmente la entendemos, creamos una simulación mental de los sucesos descritos en ésta"", aseguró por su parte Jeffrey M. Zacks, coautor del estudio y titular del Laboratorio de Cognición de la mencionada universidad.

La palabra escrita y su interpretación han dado forma a nuestra civilización desde sus orígenes; sin embargo, estudiar en tiempo real cómo el cerebro capta y procesa información textual es una tarea ardua y costosa, pues los investigadores pocas veces tienen acceso a los delicados equipos empleados para hacer imagenología cerebral.

Una excepción notable es este trabajo de Speer y sus colegas, quienes colocaron uno por uno a 28 voluntarios dentro de un aparato de resonancia magnética funcional para rastrear los patrones de actividad neuronal mientras leían los textos desplegados en una pantalla adyacente, con ayuda de un espejo colocado dentro del escáner.

En un esfuerzo por minimizar los movimientos oculares de los participantes, los investigadores les pidieron permanecer inmóviles dentro del escáner. Bajo esas condiciones, cada uno de éstos leyó cuatro narraciones muy breves, de menos de mil 500 palabras, extraídas de un viejo libro de 1940 titulado ""One boy's day"".

"