La OSCH es ovacionada en concierto

La OSCH es ovacionada en concierto

La Orquesta Sinfónica de Chiapas abrió su concierto del 25 de mayo con la “Sinfonía número 3 en fa mayor” de Johannes Brahms, pieza compuesta en Wiesbaden, Alemania, en el año de 1883, estrenada por la Orquesta Filarmónica de Viena, bajo la dirección de Hans Richter.

En el programa de mano se detalla una historia curiosa acerca de esta sinfonía: “En 1853 el amigo de Johannes Brahms, el violinista llamado Joseph Joachim, tomó como lema ‘Libre, pero solitario’, que en alemán se escribiría así: ‘Frei aber einsam’, y de las notas representadas por las primeras letras de estas palabras, que son F-A-E, Schumann, Brahms y Dietrich crearon conjuntamente una sonata de violín dedicada a Joachim. En el momento de la tercera sinfonía, Brahms se declaró como ‘Fre aber froh’ (Soltero pero feliz), por lo que su lema F-A-F se escucha a lo largo de la sinfonía”.

Tocó el turno de escuchar la composición de François Borne conocida como “Fantasía Carmen para flauta y orquesta”, a través de la interpretación como solista de la flautista Ana Catalina Peña Sommer, acompañada por la OSCH, bajo la dirección de Roberto Peña Quesada.

La joven, quien tiene nacionalidades suiza y mexicana, mostró el virtuosismo y la agilidad que posee en los dedos al ejecutar la pieza adaptada por François Borne para flauta y escrita originalmente por Georges Bizet en 1990.

La tercera pieza ejecutada en el teatro Francisco I. Madero fue “Danza macabra. Opus 40”, un poema sinfónico compuesto en el año de 1874 por Camille Sain-Saëns, quien se inspiró en un poema de Henri Cazalis en el que se recrea la antigua superstición de la “danza de la muerte”. Esta obra estrenada en París, en el año de 1975, fue ampliamente aplaudida por el público. Para cerrar la velada se escuchó la composición de Piotr Ilich Tchaikovsky titulada “Marcha eslava en si bemol menor” o “Marcha serbo-rusa”.

Su historia data de 1876, cuando los soldados turcos mataron a un gran número de eslavos cristianos, cuando estos se revelaron en contra del Imperio otomano, apoyados por países como Austria y Rusia. Serbia declaró la guerra en Turquía, por lo que muchos rusos se solidarizaron con sus colegas eslavos y enviaron voluntarios al Reino de Serbia. Los serbios fueron rápidamente derrotados por el ejercito turco.

Nikolái Rubinstein, amigo cercano de Tchaikovsky, le pidió que compusiera una pieza en benefició de los soldados rusos heridos en la batalla, por lo que el músico ruso, en un arranque de patriotismo, la creó en tan solo cinco días.