La otra cara de Sabines

Fabián Rivera. *CP. Conocemos a Jaime Sabines desde muchas perspectivas. Sus primeros pasos por la vida, los años de su juventud, su vida como estudiante en el Distrito Federal, la vida en Chiapas… Pero poco sabemos de sus momentos más íntimos, los más dolorosos, cuando realmente la poesía queda de lado y la vida sobrepasa a la literatura.
Bajo esta premisa, la muestra “Sabines, el corazón del poeta”, exposición montada recientemente en el Centro Cultural que lleva su nombre, integra imágenes poco conocidas del autor, mostradas por primera vez al público y que repasan momentos cruciales de su vida.
Se trata de tomas rescatadas del trabajo de Eliane Cassorla, quien el 1987 sostuvo un diálogo artístico con Jaime Sabines en “Yuria”, rancho que dio nombre a uno de los libros más conocidos del poeta.
“Cassorla capturó en sus imágenes la profunda carga poética, la sensibilidad humana ante el paso del tiempo, la contemplación del mundo desde el temperamento de la soledad y los símbolos de las rutas interiores del poeta”, aclara la curaduría de la muestra.
Asimismo, la muestra integró el trabajo fotográfico de Raúl Ortega, quien rescató un momento crucial en la vida del escritor: la muerte de su hermano Juan, quien gobernara Chiapas en el periodo 1979-1982, fallecido en 1987.
En este sentido, las fotografías en cuestión muestran un momento nodal en su vida. Estas imágenes documentan la otra cara del poeta chiapaneco reconocido a niveles nacional e internacional. Éstas denotan la angustia y la tristeza por la pérdida. Sabines baja a la tierra y escribe una historia alterna (y a la vez, universal), del dolor más humano de todos: la muerte.
Así pues, este breve recorrido es una muestra de los distintos sentimientos que el autor de “Tarumba” despertaba. Se puede constatar a una multitud que sigue a la procesión de las cenizas del ex gobernador, quien se encargara durante su periodo de modernizar la capital chiapaneca y ofrecer una nueva cara a nuestro estado; así como las sentidas condolencias al autor y la solemnidad que implicaba el suceso.