La piel| el manto protector

"Verónica Huesca * CP. Todas las grandes civilizaciones de la antigüedad escrutaron el cuerpo con una mirada diferente a la nuestra. En la visión occidental, la piel se ha desprendido y deja ver lo que hay detrás.

Este es el tema de la muestra pictórica ""La piel y la segunda piel"" de Ana Toledo González que se presenta en la galería del Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"".

""Los artistas representan un cuerpo tras la remoción de la piel de las capas superficiales para su conocimiento, otros prefieren enfocarse en la textura, la suavidad, el erotismo y sus formas, y nunca falta el reflejo de la sociedad que lo compone en su tiempo"", explica la artista plástica.

El advenimiento del cristianismo coincide con una era de devaluación del cuerpo, hasta el siglo XV aparecen artistas que dibujan la anatomía del cuerpo como Leonardo Da Vinci y Michelangelo Bounarroti.



Un elemento inspirador

Así, en la historia del arte se conoce que el cuerpo ha sido fuente de inspiración, el cual se ha visto reflejado y retratado en sus diferentes percepciones culturales a través de las diversas corrientes del arte contemporáneo.

Entre otras de las características, la piel es nuestro manto protector con una extensión de 1.40 a 1.80 metros cuadrados, es impermeable al agua, abriga al cuerpo y lo protege del sol. Sirve de armadura y de refrigerador, es sensible al tacto, al calor, al olor y soporta el desgaste durante anos, además de reflejar nuestro estado de ánimo.

""En este proyecto, la piel se presenta con sus diferentes características particulares, las cuales se encuentran basadas en reflexiones realizadas en torno al tiempo, en nuestras condiciones de vida sociales y culturales y en aquellas relacionadas con el sentido especialmente del tacto"", agrega.

De esta forma, Toledo realizó la creación de once piezas con medidas variables bajo la técnica de acrílico sobre tela.

""La piel es conductora y receptora de las circunstancias en el transcurso del tiempo y del espacio, se fracciona en partes que conforman no solamente un cuerpo, sino muchas vidas, con sus diferentes percepciones y actitudes ante situaciones cotidianas de las que soy parte de la sociedad y la cultura que me rodea"", cuenta la autora.



La segunda piel: la ropa

Por su parte, la segunda piel es la continuidad que se genera del primer discurso de la historia de la piel, para Ana Toledo, esta segunda piel externa la necesidad del ser humano de fusionar elementos sociales, culturales y económicos.

Así, la ropa funciona como medio ambiente íntimo y portátil capaz de mantener la temperatura ideal a pesar de las condiciones climáticas.

""Además la ropa imita a quienes nos rodean y nos senalan cuál es nuestra edad, generación, oficio y constitución, ciertas prendas nos hablan de continuidad y otras indican cambio o ruptura, son indicadores de nuestros estados de ánimo, ya lo dijo Marx la ropa es un jeroglífico social y vale la pena decodificar sus múltiples sentidos a lo largo de la historia"", acotó.

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