La poesía de Balam Rodrigo

Fabián Rivera * CP. “En toda la extensión de la palabra –dice el crítico y poeta Carlos Ramírez Vuelvas, acerca de Balam Rodrigo– su poesía es una sumatoria, cuidadosamente estudiada, que sabe distinguir las voces que le son propias frente a las proyecciones que mira pasar de lejos.

“Así, por ejemplo, su lengua no está construida en la sencillez y la concisión de Jaime Sabines o Efraín Bartolomé; por el contrario, se distingue por su exceso de lenguaje mientras gravita en varias elipses, cuyo lugar de rotación se configura por otras figuras centrales de su historia poética, más cercanas a Raúl Garduño, Joaquín Vásquez Aguilar y Roberto Rico”, apunta.

Este breve comentario en torno a “Libelo de varia necrología” (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2008), echa luz sobre este título, uno de los más recientes del autor chiapaneco, quien día con día afianza su lugar dentro de la literatura emergente no solo de Chiapas, sino de todo México.

Pero esta atención a su obra no es un hecho gratuito. Afincado en la Ciudad de México desde hace más de una década para realizar estudios de biología en la UNAM, Balam comenzó su travesía por el mundo literario a mediados de la década pasada. Fue en el 2004 cuando ganó el Premio Estatal de Poesía “Raúl Garduño”, y desde entonces, de manera incansable, se ha forjado una reputación como poeta, como crítico, como amigo franco de quienes comienzan a navegar en las difíciles aguas de la literatura.

Desde ese lejano 2004, Balam suma en su haber más de 10 reconocimientos nacionales por su obra literaria. Se estacan entre éstos el Premio Regional de Poesía “Rodulfo Figueroa” 2007 por “Silencia”; el Premio Nacional de Poesía “San Román” 2007 por “Icarías”, y recientemente el Premio Nacional de Poesía “Efraín Huerta” 2011.

“Bitácora del árbol nómada” junto a “Cuatro murmullos y un relincho en los llanos del silencio” son sus nuevas incursiones literarias, las cuales espera poder dar a conocer pronto en nuestro estado, que promete visitar en agosto próximo.

Sirva esta breve nota para invitar a los lectores a que conozcan la obra de este joven poeta chiapaneco, quien día con día abre los caminos de la literatura para que, quienes consideran que Chiapas es tierra de poetas, logren confirmar con agrado que esta condición es cierta, y que al igual que Balam hay grandes autores en nuestro estado cuya obra merece ser reconocida y valorada.