“Lo mejor de la poesía no está en la literatura, sino en la vida y luego, tal vez, en la muerte”, comentó el poeta tapatío Ricardo Castillo (1954) en su discurso de recepción del sexto Premio Jorge Ibargüengoitia de Literatura, que otorga la Universidad de Guanajuato, con el que se reconoce su “destacada trayectoria” en el género de la poesía.
“Jamás he servido para nada. No he hecho sino cronometrar el aniquilamiento. Como alguien me dijo alguna vez: ¡valgo madre!”. Así se presentó el autor de El pobrecito señor X y La oruga evocando una de sus obras.
Ante un auditorio lleno, con la entrega del galardón dotado con 100 mil pesos, una medalla y el reconocimiento impreso por parte del rector de la Universidad de Guanajuato, Luis Felipe Guerrero, se inauguró la edición 65 de la Feria Internacional del Libro de esta casa de estudios.
El investigador y escritor Anuar Jalife Jacobo, miembro del jurado, comparó la obra del escritor guanajuatense Jorge Ibargüengoitia (1928-1983) con la de Castillo. “Comparten el sentido del humor, el rechazo a lo solemne y la atención a lo cotidiano. Y se diferencian ambas sensibilidades en que en la escritura de Jorge existe siempre una alegre y aristocrática distancia respecto a las cosas; mientras que la poesía de Castillo busca acercarse a ellas sin pudor”, señala.
Castillo agregó que “resulta más que evidente que, en eso de asociar los nombres, quien sale perdiendo en el negocio no soy yo. Con beneplácito total acojo al señor Ibargüengoitia como laico patrono de mis despojos literarios”. Destacó que “la experiencia de la poesía, tanto para el poeta como para el lector, es pura riqueza sensorial. La poesía suspende la relación lineal del tiempo, implica una forma de percepción que nos pone en contacto con otras geometrías de pensamiento y cada quien vive eso de una forma intransferible en su vida, frecuentemente fuera de la literatura”.
Jacobo Sanz Hermida, director editorial de la Universidad de Salamanca, señaló que “estamos en un momento vital, crucial, en el desarrollo de los grandes cambios que están sucediendo en el ámbito universitario. Hoy mismo se acaba de aprobar una nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario, que nace sin consenso por las dificultades que plantea”.












