La religión vive un momento gris: Hiriart

La porta de del libro de Hugo Hiriart. Cortesía
La porta de del libro de Hugo Hiriart. Cortesía

El próximo 28 de abril de 2022, el narrador, ensayista, dramaturgo y artisculista mexicano Hugo Hiriart cumplirá 80 años, y en la antesala de la llegada a las ocho décadas de vida decidió escribir una obra que durante años acarició: Lo diferente. Iniciación en la mística (Literatura Random House, 2021), que camina entre el ensayo literario, el libro confesional, la pieza filosófica y el ejercicio de la memoria que responde a su interés de reflexionar sobre lo místico, la experiencia religiosa, Dios y los asombros de la existencia.

Este texto breve pero profundo, que es al mismo tiempo el relato de autoconfesión sobre la relación íntima y solitaria de Hugo Hiriart con Dios, es también una suerte de auto de fe con base en las aproximaciones religiosas, teológicas y filosóficas de grandes pensadores como Pascal, William James, Rudolf Otto, Sinome Weil, Romano Guardini y Simone de Beavoir, así como de sus maestros entre los que están Luis Villoro, José Gaos y José Manuel Gallegos Rocafull.

“Lo meramente irracional con frecuencia no sale de la esfera de la razón, sino nada más contradice cierta racionalidad, pero Dios no contradice nada, sino de plano es lo diferente, lo heterogéneo, lo que no tiene que ver con nada. Dios es lo imposible que, sin embargo, es ante el creyente una clara presencia”, escribe Hugo Hiriart (Ciudad de México, 1942) en un trabajo que explora desde su propia relación con Dios temas como el mal, la compasión y la presencia de Dios.

A partir de la convicción de que Dios es perfectamente heterogéneo y “no se parece a nada”, Hiriart señala que a lo que él aspira con este libro es a “hacer una descripción de la vida religiosa pero sin el fin de aferrarme a ninguna confesión particular, o sea, me gustaría haber hecho un libro que pueda leer un musulmán o un religioso de cualquier confesión y que pueda sacar algo, que halle una cosa interesante de leer y de discutir”, afirma el articulista.

En entrevista, el miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura, en 2009, asegura que “estamos pasando por un momento muy gris de la historia de la religiosidad”.

El escritor que obtuvo un Ariel por el guion cinematográfico de Novia que te vea apunta que hubo un tiempo en que la religión lo ocupaba todo, y aunque siempre ha habido gente que no es religiosa, e inclusive es indiferente a la religión, era poca esa gente, muy poca la que no estaba cerca de ella, pero desde hace mucho tiempo la religiosidad y el misticismo entró en crisis.

“Podemos poner el momento de crisis o declinación y ruina de la religión con el ascenso de la burguesía al poder. Después de Revolución francesa hubo una acometida de la clase media, de la clase burguesa al poder y ocupó todo, incluso en este momento la burguesía ocupa el mando del mundo y en su voracidad ha acabado por lastimar el pastel que se estaba comiendo, entonces no hay manera de detenerla porque ella es la que manda”, señala el autor de obras como Cuadernos de Gofa, La destrucción de todas las cosas, Ámbar y El arte de perdurar.

En su libro habla en sobre el mal y sobre lo desvirtuado que está la bondad, aun cuando dice que con ser buena persona, es mucho más de lo que piensa. “Pongo el ejemplo de cuando va uno en el coche y ve a un muchacho vendiendo chicles y siente un dolor; bueno la inmensa mayoría de la gente no siente nada, no se aflige, y esa pequeña cosita de ser compasivo es la gran aportación de Jesucristo a la religión”.

Hugo Hiriart se declara católico “porque algo hay que ser, como decía mi amigo Pancho Liguori: hay algunos católicos que son más católicos que cristianos y algunos cristianos que son más cristianos que católicos. Y es cierto y yo creo que es importante estar entre los que son más cristianos que católicos, porque sí se empieza uno a ir por el lado del católico, uno ve cosas muy raras, detallitos, cositas chiquitas, generalmente de cosas que confunden la moral con la religión, que es un error muy común”, señala.