La siguiente esquina vuelve a ser editada

La siguiente esquina vuelve a ser editada

Tras haber sido montada en el espacio La Puerta Abierta, con la dirección de Saúl Gohé, y luego publicada por la entonces naciente editorial Azul Turquesa, el texto de Damaris Disner La siguiente esquina fue publicado nuevamente, ahora por Tifón Editorial en su colección Pinolillo.

Damaris Disner expuso, respecto a su obra, que esta nació a partir de un enojo que tuvo allá por el año del 2008, por lo que tuvo que canalizar su emoción a través del arte, dando paso a la creación de este texto de narraturgia. Añade que para ella el arte es para trasmutar lo que tenemos dentro y mostrarlo a todo mundo, y afirma que el teatro es de los géneros más valientes, ya que “uno puede sacarse toda la piel y dejar ver las entrañas”.

Con La siguiente esquina, la autora pretende que su texto sea muy visual, que el lector pueda imaginarse las escenas, y que sea una especie de rompecabezas, mientras el lector se queda con más preguntas que respuestas.

Comparte que esta es una obra que no está escrita bajo el esquema tradicional de la dramaturgia, y que tiene toda la intención de que las personas que se encuentren con el texto se pregunten qué es, porque la obra no tiene acotaciones ni otras particularidades propias de los textos para teatro.

Otra de las intenciones de la escritora es que la pieza sea muy visual; por eso tiene elementos como el azul turquesa, porque también es un coqueteo con el thriller cinematográfico, ya que con otra mirada puede llegar a ser una película.

Agrega que quiso introducir esas cotidianidades que están presentes, y que siempre está observando a las personas, principalmente si quieren ser famosas y desean publicar, y qué tan dispuestas estarían a romper límites con tal de conseguirlo.

Para ella, La siguiente esquina tiene muchos matices irónicos y está escrito de una forma poco convencional para evitar que la etiqueten con un solo género, y que esta es una forma de romper con ciertos constructos ya establecidos.

Por su parte, Héctor Cortés Mandujano dio lectura al prólogo de la obra, en el que destacó que La siguiente esquina “es básicamente la historia de Edelmira López Valverde, una muchacha que trabaja con Pimentel, editor que es su amante, que a su vez está casado con Violeta, dueña del café que da título a la obra. Las cuatro partes, secuencias o capítulos nos cuentan las peripecias específicas donde aparece el coro acompañante: una viuda, un viejo librero-escritor, una mesera (quien puede ser la misma Edelmira) que mata a su padrastro, y a Rodríguez Rodríguez, una mujer sin brazos, un hombre que toca el saxofón y, al cierre, para que la historia tome un nuevo derrotero extratextual, la nueva amante de Pimentel”.

Lupita Calvo mencionó que el texto está dirigido a un “público adulto, con personajes adultos comunes que tienen una historia ordinaria. En ella no vemos una sola acción que rompa con la línea histórica; sin embargo, hay una constante de cuestionamientos morales y humanos de género realista, tiene características de una pieza, un género dramático que detalla el cuestionamiento existencial de sus personajes, que aunque parece que no pasa nada, está pasando todo”.

Para finalizar, Andrea Ramírez habló de la poética presente en las líneas de La siguiente esquina.