La última pincelada de una obra

"Verónica Huesca * CP. Muchos son los artistas en el estado o en la ciudad, quienes se mantienen en el olvido, ya que pareciera no valorarse su trabajo, como el de los pintores de artículos de barro.

Piezas de gran calidad, que aunado a una buena mano de obra artística logra dárseles una mejor vista.

Fuentes, macetas, vasijas, palomas, soles y lunas son pintados con colores vivos como el rojo, amarillo, verde y azul, con los que se les da esa apariencia folclórica que tanto gusta a los turistas, a todos aquellos amantes y conocedores del arte.

Manuel Rivera de 18 anos, se dedica desde muy temprana edad al negocio familiar, pintar cada una de las piezas de barro de las ""Artesanías Rivera"", ubicada en el Boulevard Belisario Domínguez.

En un pequeno taller a la intemperie, Manuel se dedica a pintar un par de horas, a veces hasta tres, cuando está tan inmerso en dicha actividad, que ni si quiera se da cuenta del tiempo que ha transcurrido.

""Yo crecí aquí y desde pequeno veía que mi papá se dedicaba a esto. Para mi, pintar se ha convertido en una forma de relajación, la mente se despeja cada vez que tomo un pincel y me imagino cómo va a quedar la pieza"".

En medio del olor a pintura de aceite, Manuel nos dice, ""esperamos que haya buenas ventas, el ano pasado no nos fue tan bien, ha bajado mucho"".

Son los turistas extranjeros quienes más aprecian este trabajo, sobre todo las piezas con forma de palomas, mientras que a los nacionales, lo que mas compran son las macetas, ""las grandes tienen un precio de 185 pesos y las mas pequenas 38 pesos"".

Pero son las fuentes lo que más trabajo le cuesta a Manuel, ya que por su tamano implica una mayor labor, es por eso que la entrevista se termina, ya que ha decidido comenzar a pintar esta pieza, Manuel se retira dispuesto a tomar el pincel y continuar su travesía por el mágico mundo de la pintura.

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