La vida de Borras antes de Roma

The Academy of Motion Picture Arts and Sciences, es decir quienes otorgan el Premio Óscar a lo mejor del cine, anunció la semana pasada diez nominaciones para la película Roma, de Alfonso Cuarón.

Entre las nominaciones estuvieron la de Yalitza Aparicio como mejor actriz, la de Marina de Tavira, como mejor actriz de reparto, mejor director para Alfonso Cuarón y mejor película. Pero, un momento, aunque muchos queremos darle el premio al Borras, cuando leas su historia querrás hacer otra cosa.

Todo empezó en el 2016, cuando Manuel Montero y un amigo encontraron a un perro amarrado con un alambre a una pared de un lote baldío, a punto de morir de hambre y sed. Montero es entrenador profesional de animales, lo cual fue determinante para Borras.

Montero y su amigo llevaron al animal con la veterinaria Adriana Cruz, quien contó la historia de Borras. Según la doctora, el perro estuvo internado durante un mes, pues tenía diversos problemas médicos como sarna, conjuntivitis, bronquitis y pulgas.

Un mes después, el perro comenzó a mejorar y lo demostraba a través de una pelota y con movimientos de su cola. Montero fue requerido para participar en la película de Cuarón, pues “necesitaban un perro que se pareciera al que el señor Cuarón había tenido cuando era niño y cuando las condiciones fueron dadas, Borras era el candidato perfecto, puesto que tenía muchas ganas de vivir y una gran disposición a trabajar, cuenta la doctora.

Borras tuvo mucha suerte, pues es muy parecido al perro que Cuarón tuvo de niño. Para que el perro rescatado de aquel baldío diera el paso a la fama mundial, “se le enseñó obediencia y le encantaba jugar con la pelota, acataba muy bien sus órdenes, y se sabe que en ocasiones se necesitan varios perritos para realizar escenas, pero borras cumplía con todas la escenas siempre con mucho entusiasmo”.

Adriana contó que algunas veces ella misma participó en el entrenamiento del perro para el cine. “Su entrenador Manuel me lo llevaba a revisión y a veces se quedaba conmigo en casa donde reforzaba con su pelota sus saltos, que iban a ser requeridos para los saltos que iba a realizar en el portón de la casa del filme”, dijo la veterinaria.