"Fabián Rivera * CP. Erwin es uno de los muchos peregrinos que acuden a la Parroquia de Guadalupe, en el centro de la capital chiapaneca, para rendir honores a la Virgen.
Varios cientos de kilómetros son los que Erwin ha recorrido desde Comitán de Domínguez hasta Boca del Cielo, municipio de Tonalá, en la costa, y de retorno. Tuxtla Gutiérrez es el punto intermedio de este recorrido. Erwin pertenece a una comitiva de 25 peregrinos que hace unos días salió de Comitán.
A él lo mueve una promesa, ""algo secreto"", que con una gran dosis de fe lo ha hecho resistir el calor extenuante de la carretera y horas de mal sueño, condiciones extremas que la creencia en la Virgen le han hecho olvidar al momento de plantar los pies en el asfalto y correr descalzo a lo largo de este trayecto.
""Venimos desde Comitán y llegamos a Boca del Cielo, donde prendimos el fuego simbólico. Ya de Boca del Cielo regresamos a Comitán, donde vamos a rendirle honores a la Morenita, en su mero día"", dice Erwin con una mezcla de orgullo, hambre y fatiga.
Sostiene una tortilla con queso mientras conversa un poco sobre su experiencia. Sus compañeros hacen lo mismo. Improvisaron la cocina con un pequeño anafre en el cual también preparan café.
En el rostro se le nota que el sol lo ha castigado. Ni qué decir de sus pies, que lucen un improvisado vendaje que de seguro se romperá al iniciar de nuevo el recorrido, y hasta que logren tomar un respiro. Erwin no sabe cuántos kilómetros corre por día. ""Sólo sé que son muchos"", detalla.
¿Y qué me dices del dolor?, se le cuestiona. ""Aquí no hay dolor. La Virgen me protege y cuando corro solo pienso en ella y en las promesas que le he hice cuando salí de mi casa"", dice.
Y agrega: ""Ha sido un buen viaje. Si existe el cansancio, el dolor, para mí no lo hay cuando corro. Siempre se corre con buena fe, devoto a la virgen, se hace de buena manera"".
-¿Tienes alguna promesa en especial?
""Hay muchas promesas. Pero son secretos. Cada peregrino está destinado a eso, a superar el dolor de correr sin descanso. Pero ese es el destino si vienen con promesas. Tengo la esperanza muy fuerte. Sacrifiqué el trabajo por venir pero todo lo vale por la Virgen"".
La virgen, una bendición
Damián es otro de los muchos peregrinos que toman un respiro en las bancas del Parque de la Marimba. Muchos conversan, seguramente sobre el duro recorrido. Otros solo observan, abonando el terreno de su mente para poder resistir lo que falta del trayecto.
Damián está solo y toca un guitarra; parece entonar una canción. Aunque lo hace en silencio. ""Yo soy de San Cristóbal de Las Casas. Salí desde el 6 de diciembre. Fuimos con mis compañeros a Coatzacoalcos para prender el fuego simbólico. Somos un grupo de 10. Desde la salida de San Cristóbal hemos corrido descalzos, por etapas. Recorremos un aproximado 100 kilómetros diarios y somos 10 corredores"", afirma.
""Yo tengo una promesa, pero no puedo decirla. Solo puedo decir que le pido salud a ella, a la Virgencita, también como agradecimiento por un año más de vida que nos regala.
""Nos motiva la Virgen. La llevamos dentro de nuestro corazón. Lo que nos permite correr es una fe grandísima. Cuando corro y comienzo a sentir dolor, tengo la fe; es como si algo me sanara de repente, y sigo corriendo"", concluye.
Entonces Damián deja descansar la guitarra por un momento. Sus compañeros de viaje regresan con comida. Piden una foto. No lo dicen, pero ellos quieren recordar cómo la fe inflamó sus corazones.
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