Verónica Huesca * CP. En nuestro estado, sobretodo en Chiapa de Corzo, es común encontrarnos con trabajos artesanales pintados a laca. Este es un trabajo que requiere horas de trabajo laborioso que snlo manos artísticas pueden llevar a cabo para plasmar con tal belleza y perfección todos y cada uno de estos objetos.
Hay que senalar que dicha perfección no se basa en el simple correcto trazo de las líneas y formas; al contrario, son esos pequenos detalles erróneos de figuras carentes de uniformidad, las que le otorgan al objeto su valor humano y por consiguiente su alta calidad artesanal.
El maque o laca mexicana es una técnica que consiste en aplicar una mezcla de aceites animales, vegetales y tierras naturales, sobre jícaras, calabazas y guajes o sobre madera no resinosa.
Con la pasta que se obtiene de la grasa del ave, de la semilla de la chía y de la dolomita (roca semejante a la caliza, formada por el carbonato doble de cal y magnesia), se impermeabilizan y decoran bellas piezas de arte popular, características de los estados de Michoacán, Guerrero y Chiapas.
Es Chiapa de Corzo el único municipio del estado de Chiapas en el cual se trabaja la laca, su producción es de tipo local y la decoración a base de ramilletes de flores en su gran mayoría, se realiza con pintura al óleo en colores llamativos, plasmada con tan solo el dedo menique.
Las piezas que más se trabajan son los xicalpestles, pumpos o guajes, jícaras, sonajas o chinchines, bateas, cruces y bases para colocar los santos; así como también nichos y muebles, y las tradicionales máscaras de Parachicos.
Los instrumentos que estos artesanos locales utilizan para realizar su trabajo son en su mayoría de manufactura doméstica como la laja de río, la cual debe estar perfectamente pulida para realizar los trazos, la mano de mortero para modelar la tierra, cuchillos, y por supuesto, los pinceles de pluma de ganso y pelo de gato, los cuales al ser muy delgados, son utilizados principalmente para el acabado de los detalles.











