Lamenta estar distanciada de sus hijastros

Lamenta estar distanciada de sus hijastros

El final de la transición de Caitlyn Jenner marcó el inicio de una guerra abierta entre ella y la que había sido su esposa durante dos décadas, la matriarca del clan Kardashian, Kris Jenner.

A pesar de seguir conservando su apellido de casada —sin duda por motivos de marketing—, la celebridad dejó claro que no quería volver a saber nada del exdeportista olímpico después de que este publicó un libro de memorias en el que es criticada.

En opinión de Caitlyn, los hijos de Kris —fruto de su matrimonio con el fallecido abogado Robert Kardashian— no tardaron en seguir el ejemplo de su mamá y eliminaron al padrastro de sus vidas, una decisión que le duele.

“No me quieren en sus vidas, me han difamado de una forma bastante horrible. Resulta devastador que tus propios hijos hagan algo así. Duele profundamente”, ha reconocido sin tapujos durante una plática ofrecida en la Universidad de Cambridge para promocionar su libro.

Los cuatro hermanos Kardashian —Kourtney, Kim, Khloé y Rob— eran apenas unos niños cuando Bruce (Caitlyn) contrajo matrimonio con su madre en 1991, y desde entonces mantuvo una estrecha relación con todos ellos, cuidándolos y llevándolos a diario al colegio, especialmente tras la muerte de su padre en el año 2003.

Afortunadamente, el cambio de sexo de la celebridad no ha afectado el vínculo que lo une con sus seis hijos biológicos, ni siquiera en el caso de Kendall y Kylie Jenner, a quienes tuvo con Kris. “Mis hijos son mi vida”, ha asegurado al respecto.