Los titulares de Cultura de 16 entidades del país coinciden en que es responsabilidad del Estado garantizar el acceso a los bienes y servicios culturales, pero además ratifican que la cultura es una actividad económica prioritaria, por cual promueven una reunión nacional de Cultura a realizarse el próximo mes de julio para determinar las líneas de política pública del sector de cara al siguiente presupuesto fiscal.
Esos son parte del Acuerdo Interestatal por la Cultura y las Artes de México, que los titulares de cultura de Aguascalientes, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Yucatán Zacatecas y Tamaulipas, firmaron en el marco del primer Encuentro Interestatal de Cultura celebrado en Monterrey, Nuevo León, realizado los días 4 y 5 de marzo.
En ese encuentro celebrado vía Zoom, los titulares definieron en cuatro puntos el Acuerdo: gestionar el fortalecimiento del presupuesto para las actividades culturales concurrentes a través del Ramo 33; convocar a una reunión el próximo mes de julio para determinar las líneas de política pública del sector de cara al siguiente presupuesto fiscal; promover la reforma necesaria de la legislación vigente con el propósito de que los artistas y creadores gocen del derecho humano a la seguridad social.
Precisaron que como actividad económica prioritaria es necesario que la cultura se considere como una inversión y no como un gasto, por cual proponen generar mesas de trabajo con la Secretaría de Hacienda y el H. Congreso de la Unión para hacer las modificaciones legales pertinentes con el propósito de incorporar la actividad cultural a un régimen fiscal específico que le permita transitar al sector productivo.
Destacaron que la cultura posee un valor para impulsar el desarrollo sostenible y promover la competitividad en el marco del Año Internacional de la economía Creativa para el Desarrollo Sostenible, “asumimos el compromiso de promover y garantizar las libertades, derechos y capacidades culturales de sus ciudadanos como un componente constitutivo del desarrollo sostenido”.











