Las brujas de Salem cierra temporada

Las brujas de Salem cierra temporada

Hace una semana culminó la segunda temporada de la obra Las brujas de Salem, de Arthur Miller, montada en las instalaciones del Exconvento de Santo Domingo, con la participación del grupo Ensueño Teatro, conformado por una mezcla de alumnos del taller de artes escénicas de dicho recinto y otros actores que gozan de una destacada trayectoria escénica.

La puesta en escena fue dirigida y adaptada por Lenin D’Zunún, instructor del taller, quien había explicado que la obra va de la mano con la arquitectura del Exconvento de Santo Domingo, llevando al espectador a diversos espacios para que acompañara el desarrollo de la trama, contrario a lo que se hace en una sala tradicional, donde todo ocurre en un mismo lugar.

En la obra nos encontramos con cuatro adolescentes que tras empezar a sufrir algunos ataques y convulsiones acusan de brujería a varias personas del pueblo de Salem, la autoridad les cree y así empieza una cacería que de pronto se convierte en una masacre en la que hasta inocentes pagan con su libertad y con su vida.

La obra contó con las actuaciones de Carlos Ariosto, Daniel Salomón y Bárbara Maya, así como Xiomara Estrada y Nínive González, según explicó Lennin D’ Zunún.

Esta obra logró tener buenas entradas durante las funciones que dio este mes de febrero, los días 2, 3, 9 y 10, logrando acrecentar el número de asistentes a más de 300 personas, pues durante el mes de diciembre, en tan solo cuatro funciones, se logró tener más de 200, cifra que para Lenin fue sumamente importante, sobre todo por la baja asistencia que suele haber para las obras de teatro independiente en la capital.

En entrevista con Nínive González, quien tuvo el papel de Abagail Williams, expone que se identificó con su personaje, “en algunos aspectos, no en todo, ya que Abi es muy mala porque pronto los seres humanos son manipuladores y buscan que las cosas se realicen a su conveniencia”.

Destaca que Abigail es una persona muy inteligente, que sabe cómo manejar a los seres humanos, y es una mujer muy fuerte que sabe reaccionar en el momento.

Una de las partes que más le gustaron dentro de la trama es cuando recibe el regaño de su tío, porque le recuerda situaciones de la vida real cuando de adolescentes se hace algo mal y mediante excusas se trata de resolver el problema mostrando cierto nerviosismo.

Afirma que la obra tiene muchos temas que actualmente se pueden ver en la sociedad, pese a haberse escrito hace mucho tiempo, entre estos el machismo, la ignorancia, la religión y cómo la gente se deja manipular basándose en sus creencias y perdiendo el piso.

“Nos encontramos muy contentos por respuesta del público. Abigail es un personaje que me encantó, lo amé y lo amo, porque me ayudó a crecer como actriz por sus matices”, destacó Nínive, aunque afirma que le gustaría presentarse en un teatro convencional´, ya que sus dos puestas en escena, Sirena del desierto, de Damaris Disner, y Las brujas de Salem, no han sido presentadas en un teatro tradicional.

Agrega que el teatro representa muchas cosas, porque ello es vida y es arte y sirve para llenar el alma. Por eso quiere compartirlo, ya que lo que ahí se vive es muy real y eso se ve reflejado a través de las emociones y de una mejor comprensión de la vida.

La puesta en escena fue escrita por Arthur Miller hacia el año de 1952 y estrenada un año más tarde, en 1953, recibiendo un premio Tony. Está basada en una casería de brujas que tuvo lugar en Massachusetts.