"Sara Regalado * CP. Se han dado a conocer algunos fragmentos de las cartas que el poeta chiapaneco Jaime Sabines escribió a su novia, esposa y posteriormente viuda Josefa Rodríguez, misivas que son publicadas por editorial Planeta bajo el título ""Los amorosos. Cartas a Chepita"".
En el mes de abril, cuando se le hicieron extensos homenajes al escritor por su aniversario luctuoso y de nacimiento, Julio Sabines, hijo del poeta, ya había adelantado que se publicarían estos textos que el poeta comenzó a escribir y enviar cuando tenía 21 años, en 1847.
La distancia lo deshace
Según revela Bárbara Jacobs en un artículo publicado recientemente en un diario de circulación nacional: ""Para Sabines, cada separación representaba un desgarramiento, y sus cartas son una reparación del dolor incomprensible, inaceptable, que esto le causa, al ser consciente de la necesidad que experimenta de la amada ausente, del deseo imperioso de su presencia; sus sentimientos lo desordenan o lo violentan tanto que, para reordenarse o domarse a sí mismo, los pone en palabras en una carta. Y estas cartas de Sabines modelan su amor por Josefa Rodríguez, su inmediata corresponsal, su próxima y única esposa, la madre de sus hijos, su distante futura viuda. 'Josefa como tú nombre, como yo, quieta agua del silencio, dime øpor qué se ha muerto Diosú'"".
Describe a su amada
Las cartas de Sabines lo pintan a él, pero también a ella. A él lo muestran como un hombre natural, sin tapujos, libre; a ella como una joven alegre y romántica, ejemplo social. ""Basándome en exclusiva en lo que las cartas de Sabines me transmitieron de ella, puedo afirmar que Josefa Rodríguez era una joven alegre, afable, enfermiza como buena romántica, armoniosamente integrada en su medio familiar y social, y que, para la época y el lugar de provincia en el que vivía, resultó -por lo menos profesionalmente hablando-, adelantada a su tiempo, pues se recibió y trabajó de odontóloga. Por lo que hace a la actitud amorosa, era recatada y fiel"", afirma Jacobs.
""Si crees que lo que tú quieres contarme me aburre, en vez de carta mándame el periódico"", bromea él en un ocasión, aludiendo a la timidez de Chepita. Sabines se presenta en su correspondencia sin reservas de ninguna especie, igual que en su poesía. Va de lo delicado: ""Perdóname si creo ofenderte, a veces cuando piso una flor"". A lo áspero: ""Yo nunca te he jurado fidelidad sexual"". Es tal cual es, y lo expresa, o se expresa, sin ningún tipo de ambig¸edad: ""Estuve enamorando por allí a dos o tres viejas, me distraje un momento"". ""Si te vuelve a hablar el Nacho, dile que no cuente ya con mi amistad"".
Adelanto
Aquí, una carta escrita en julio de 1949, que es incluida en el artículo de Bárbara Jacobs: ""Chepita linda: Hace 3 ó 4 días te escribí y aún no he vuelto a recibir carta tuya, pero eso no importa para escribirte hoy, en realidad no tengo mucho que contarte, y un examen que tengo hoy en la noche me aflige y me apresura.
Sin embargo, mañana hacen dos años de estar juntos y quería recordártelo.
Quiero decirte que te quiero, que estoy contento contigo, que me siento satisfecho de ti. Me siento orgulloso de llamarte mi novia, mi mujer, la mía. No puedo arrepentirme de quererte. Sé que eres limpia y noble. Y sé que tu amor no me traiciona.
Me gustas por linda y por buena. Y por saber quererme. Yo sé que en ti puedo descansar mi corazón. Sé que, como mi abrazo, no puedo alejarte. Eres como mi brazo, como mi corazón. Ahora te deseo y te quiero, pero no me aflige ni la distancia, ni el amor. Pasarán estos meses y estarás de nuevo a mi lado; pasarán todas las ausencias que nos esperen en la vida, y siempre estarás a mi lado, no podremos dejar de estar juntos; yo bebiendo de ti todo el amor que necesito, y tú encontrando en mí todas las fuerzas que te faltan. Somos necesarios el uno al otro; eso es todo. Ambos nos damos vida; y fuera de los dos toda intención se frustra. Debemos aceptarlo así y alegrarnos de ello. Yo, de veras, me alegro. Me alegro de ti y de quererte.
Es posible que te haya hecho daño muchas veces. Es posible que aún te haga más mal. Pero quiero pedirte que todo lo perdones. Yo siempre he querido estar seguro de que me quieres como soy y entonces me he propuesto ser como soy. Nada me ha detenido. Nada podría tampoco hacerme falso, distinto.
Muchas veces me he puesto a pensar en aquello de Neruda: 'Amor que quiere liberarse para volver a amar'. A mí me ha pasado muchas veces, siempre me pasa. Quiero quererte libremente, yo mismo. Todo lo que trata de detener mi amor, de hacerlo otro, de encerrarlo, ya sea una fórmula social, una caricia cerrada, o una costumbre, todo eso me mortifica y me hace huir. Pero tú sabes ya la clave del regreso: tu humildad, tu fe. Tú misma. No lo olvides. Sabes bien que mientras tú seas tú, yo seré tuyo.
Que giro alrededor de ti, que sólo en ti he encontrado paz y alegría. Que muchas veces me voy, sólo porque quiero volver.
Que estés guapa y linda. Y que en este segundo aniversario me quieras tanto, casi tanto como te quiero yo"". Jaime.
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