Las historias que el INAH no encuentra en sus archivos

"México * El Universal. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) extravió 200 testimonios de personas que fueron testigos de diversos acontecimientos de la Revolución Mexicana. En 1985, ese instituto, a través de la dirección de Culturas Populares, realizó un proyecto excepcional al enviar a trabajadores a todo el país para recabar la historia oral revolucionaria de México.

Se eligieron los mejores 30 testimonios de los 230 recabados y se publicaron en una colección de tres tomos: ""Mi pueblo durante la Revolución"". El resto se archivó, pero no hay donde localizarlos. ""Esas entrevistas no pudieron ser rescatadas, están perdidas. El archivo completo no les pareció importante y está extraviado"", dice la historiadora emérita del INAH y en ese entonces coordinadora del proyecto, Alicia Olivera.

La investigadora de la Dirección de Estudios Históricos dice que esos testimonios son imprescindibles porque se hicieron en todo el país y las que hablan son personas de todas las clases sociales. ""Es otro enfoque de la Revolución Mexicana. Son personas que no participaron, sino que sufrieron la Revolución. Era gente que no estaba de acuerdo, que pensaban que para ellos había sido terrible"", comenta.

La que presenta ""Mi pueblo durante la Revolución"" es la otra cara de la historia revolucionaria, la de la visión de los revolucionados, como llamó el historiador Luis González a esas personas que fueron víctimas y testigos de acontecimientos brutales de la lucha armada en el México de la década de 1910 a 1920. Personas que no lucharon y que en su mayoría eran niños o adolescentes que ahora están muertos.



La idea de hurgar en

la memoria

Guillermo Bonfil, investigador del INAH, quien tuvo la idea de recuperar estas historias, escribió que se trataba de un ejercicio necesario para recuperar la memoria y pedir a los participantes que hurgaran en sus recuerdos para poder contar lo que les tocó vivir en sus pueblos. ""Se trataba de obtener la información testimonial que diera cuenta del acontecer cotidiano durante aquellos años, en los puntos más diversos del país, tanto en el medio rural como en pequeñas ciudades y en los distintos barrios de la capital"", apuntó.

El investigador quería recabar no los grandes acontecimientos sino la vida diaria, las mil maneras de sobrevivir, el ir y venir de los militares, la leva, las penurias, la muerte y la desesperanza, así como el desconcierto.

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