Las inundaciones en Tuxtla

Río Sabinal, atrás del parque Caña Hueca. Cortesía
Río Sabinal, atrás del parque Caña Hueca. Cortesía

En entrevista con el cronista de la ciudad, José Luis Castro Aguilar, indicó que la razón de las inundaciones en Tuxtla estriba en gran medida en su ubicación, entre y sobre ríos (en el caso de aquellos afluentes que han sido embovedados).

Tuxtla entre ríos

El pueblo de San Marcos Evangelista Tuxtla fue fundado en 1560 en el valle denominado Tuchtlán por los aztecas; en la margen derecha del río de los Sabinos (hoy río Sabinal) e izquierda del arroyo Jotipak (arroyo del Zope, hoy embovedado).

El Sabinal tiene su origen en Berriozábal, baja por una cañada y su cauce atraviesa por el norte, de poniente a oriente, la ciudad de Tuxtla hasta desembocar en el río Grijalva, después de haber recorrido aproximadamente 21 kilómetros.

El río Sabinal tiene 21 arroyos como afluentes, además de que la ciudad se fundó en el antiguo valle de Tuchtlán, que era bañado por 11 arroyos: Cachotopak, Capetecjopak, Factaccosok, Jamaipak, Jotipak (arroyo del Zope), Penipak, Pistimbak, Pojpón, Popombak, Potinaspak (arroyo de Cascajos) y Yucucupak.

En este punto, el cronista señaló que hace falta investigar a qué arroyos actuales pertenecen estos nombres.

Explosión demográfica de Tuxtla

José Luis Castro Aguilar destaca que de todos los ya mencionados, solo cuatro atravesaban la ciudad en la época de su fundación: el arroyo de San Roque, conocido hasta 1955 como río San Roque; arroyo Jotipak (arroyo del Zope y después de las Vueltas); arroyo de Guadalupe o de San Pascualito y el arroyo de la Calera (estos dos últimos también derivados del río de los Sabinos).

Para el año 2000 la mancha urbana ya era de 80 kilómetros cuadrados, con 143 mil 852 viviendas, y al expandirse de tal forma la ciudad, ya es atravesada por un río y 21 arroyos. Entre 1892 y 1940 la ciudad se desarrolló entre las márgenes de dos ríos: el Sabinal y el San Roque, y de dos arroyos: el Jotipak y el arroyo de Guadalupe.

El desmedido crecimiento poblacional provocó el cambio del uso del suelo, la deforestación y la ocupación inadecuada tanto de la cuenca del río Sabinal como de las márgenes de sus 21 afluentes, muchos de ellos embovedados.

Modernización de la ciudad

De 1941 a 1944 se embovedaron barrancos que se habían convertido en basureros y eran fuentes de contaminación, se empezó a pavimentar calles y banquetas; se introdujo el agua potable y el drenaje; las letrinas empezaron a desaparecer.

Calles, banquetas, parques públicos y casas con patios pavimentados aumentaron el volumen de los escurrimientos que van a dar al Sabinal. En este panorama de aparente desarrollo, el cronista hizo notar que tanto aguas superficiales como naturales, aunado a la insuficiencia de drenajes pluviales (pues la cuenca del río Sabinal es el único dren) han provocado el desbordamiento de los arroyos tuxtlecos.

Ante la falta de drenes pluviales, cada calle y avenida pavimentada se convierte en un nuevo afluente; más de 150 nuevos arroyos que dan al Sabinal, el único y gran drenaje de Tuxtla Gutiérrez.

Propuesta para prevenir desastres

José Luis Castro propuso buscar las raíces de los desastres naturales e identificar las zonas inundables mediante la elaboración de un mapa hidrológico de riesgos; investigar los orígenes de los desastres de origen antropogénico, para formular elementos que permitan entender y comprender el problema

Valorar los estudios que se han hecho sobre desastres naturales y de origen antropogénico, elaborar un “plan de acción ante posibles lluvias torrenciales e inundaciones en Tuxtla Gutiérrez”, que contemple el desazolve de los 21 arroyos, en particular de los canales pluviales embovedados.

Se requiere la construcción de 60 drenes pluviales que capten y desalojen el agua que el río Sabinal no puede absorber, para auxiliar a los actuales embovedados, así como hacer campaña para disminuir las 550 toneladas diarias de basura (2017) que se producen.

Que se considere como zona de alto riesgo los embovedados de los arroyos Jotipak, Pojpón, Cerro Hueco, Santa Ana, San Roque, de Guadalupe o de San Pascualito, Potinaspak y Totoposte, con una evaluación histórica e hidrológica de la cuenca del Sabinal y sus afluentes, identificando los nombres verdaderos de los 21 arroyos, para evitar confusiones en su localización geográfica y que esta permita establecer un sistema de cuencas de los arroyos de la capital.