Las memorias de un historiador en libro

"México * El Universal. Llegó a México cuando apenas tenía 14 años. Un muchacho judío que junto con su familia huía de una Europa en guerra con ciudades amenazadas por los bombardeos y los ultrajes del nazismo. Juan Brom, el historiador y profesor de la UNAM desde más de cuatro décadas que es famoso por su libro ""Esbozo de Historia Universal"" -que ha vendido cerca de 800 mil ejemplares-, quiso contar su experiencia de vida y lo hizo a través de una autobiografía política.

""De niño judío-alemán a comunista mexicano"" es una autobiografía nada personal pero sí muy histórica. Aunque se trata de las memorias de un judío que llega a México antes de la Segunda Guerra Mundial, la edición publicada por Grijalbo va más allá, es la transmisión de una experiencia sobre la historia de parte del siglo XX y su visión sobre la política.

""Aunque arranca con mi fecha de nacimiento, este libro es una autobiografía política muy puntual, porque no tengo ningún afán de explicar mi vida personal, ni sentimental. Lo principal es contar tanto la experiencia y el análisis posterior"", señala el historiador.

A sus 84 años y con una gran cantidad de libros publicados, entre los que destacan ""Para comprender la historia"" y ""Esbozo de Historia de México"", que también son libros muy leídos en las escuelas de nivel medio superior, Juan Brom asegura: ""Yo viví el nazismo, yo tenía siete años cuando Hitler subió al poder en Alemania; tengo qué contar, aunque es verdad que un niño de siete años poco entiende"".

Requirió la distancia de los años y el alejamiento geográfico, pero no el cultural. Los cambios en su vida son tremendos, se hizo mexicano por convicción, nunca quiso regresar a Alemania, el país de sus padres; tampoco ha abandonado algunas costumbres, incluso aunque habla bien el español, no deja de tener ese acento del hebreo que siempre será.

A su llegada a México, en 1941, Juan Brom se fue haciendo comunista. ""Nací como más o menos todo mundo en un ambiente anticomunista, creyendo que los comunistas eran diablos. Ya en México sostuve largas pláticas que me interesaron y me convencieron. Así, pasados los años, no dudé en convertirme en comunista y en hacerme mexicano"", señala el escritor y profesor emérito de la UNAM.

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