"Sara Regalado * CP. Originalmente, la idea era una ceremonia formal en donde, con la lectura en voz alta de alguno de los cuentos del libro ""Benzulul"", se reconociera la trayectoria del escritor chiapaneco Eraclio Zepeda y se diera por iniciado el programa de lectura por parte de Fundación Azteca Chiapas.
Sin embargo, con la personalidad sencilla y luminosa del homenajeado y en un espacio en el que se reencontró con muchos amigos entrañables, el evento realizado en el Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"" se convirtió en una fiesta.
La voz de Eraclio Zepeda, como siempre, conquistó; cuando sus labios se abrían, la sangre hervía. Primero comentó algo sobre su primer ""hijo"", ""Bezulul"", ""un libro violento"", como él lo describe, ""de hombres y mujeres de carne y hueso, del mundo terrible de la vida indígena"", completó. Pero, el escritor justifica, ""no podía escribir de otra manera un muchacho de 20 años"".
Con este preámbulo y un texto redondo del escritor y poeta Roberto Rico sobre la obra de Zepeda, se comenzó a dar lectura al cuento ""El mudo"". Participaron en el ejercicio la joven poeta originaria de Jiquipilas, Josefa Salinas; la directora del recinto en el que se llevó a cabo el evento, Blanca Margarita López Alegría; el presidente de Fundación Azteca Chiapas, Luis Armando Melgar; el propio Roberto Rico y, para salirse del formato, Eraclio Zepeda dejó en suspenso el final de la historia, obligando a que los asistentes acudieran a las páginas de ""Benzulul"" para saber en qué acaba el asunto del mudo que estaba a punto de ser fusilado.
Compartió también un cuento inédito al que ha titulado ""Los trenes de Chile"", una historia con la que, además de exhibir su amor por los trenes, la cartografía, la geografía y, por su puesto, por el país hermano de Chile, seduce una vez más al lector a través de las ricas descripciones y de su humor infalible.
Después todo se convirtió en una charla. Eraclio se pronunció en contra de los abusos que en México, y específicamente en Chiapas, reciben los migrantes centroamericanos, pero estuvo a favor de la permanencia del característico ""voseo"" chiapaneco, esa peculiar manera que existe en el estado de hablar en segunda persona utilizando el ""vos"".
""En la primaria nos decían que dejáramos de hablar así, que estábamos atentando contra nuestra cultura de mexicanos, pero eso no es cierto, nosotros somos orgullosamente mexicanos y, además, por decisión propia, pero culturalmente somos centroamericanos y el 'voseo' se usa desde el Istmo de Tehuantepec hasta Argentina"", explicó.
Por su parte, de entre el público, nadie se quedó con ganas de decirle algo, de felicitarlo, de hablar de él, de preguntarle; hablaban de ""Laco"" como una leyenda en vida, una leyenda grande formada por muchas historias, algunas plasmadas en papel y otra en la mente de quienes las compartieron con él.
"











