Fue en 1986 cuando Laura Flores se casó con Sergio Fachelli, su primer esposo. En esa ocasión, tiraron la casa por la ventana para realizar una unión de “ensueño”, tal como en ese momento la deseaba la actriz, quien tenía como prioridad llevar a la realidad una boda de princesa con un vestido único. Sin embargo, el matrimonio con el músico no resultó nada bien pues, con los años, ha asegurado que casarse con él fue una de las peores decisiones que ha tomado. A mediados de los ochenta, Fachelli era ya muy conocido, mientras que Laura apenas comenzaba su carrera, por lo que él fungió como su productor.
En una entrevista para Hoy, la actriz confesó que, al conocerlo, estaba muy nerviosa y se sintió automáticamente atraída hacía él, pero más que un gustar auténtico, con los años se dio cuenta que se trataba más de una clase de admiración, pues él ya era una figura muy reconocida dentro de la industria musical. “Yo estaba muy nerviosa, muy todo, (pero) yo creo que me dejé llevar por él, el productor, el cantante, el compositor. O sea, me vi más fan que otra cosa”, declaró.
Aunque la famosa tacha ese matrimonio de “un error de juventud”, en esa época se organizó una gran celebración, con invitados VIP, pues —de acuerdo con TV y Novelas— Raúl Velasco y Ernesto Alonso habían sido los padrinos de dicha unión. Así como los padrinos se trataban de dos figuras muy importantes e influyentes en el mundo del entretenimiento, de esa época, todo alrededor de la boda se organizó con sumo cuidado y mucha elegancia, pues la actriz siempre soñó con un evento a lo grande, por lo que su vestido fue uno de los detalles más costosos.
En una publicación de la revista, que data de hace 37 años, Laura reveló que el ajuar había costado un aproximado de un millón y medio de pesos de esa época, y ni qué decir del vestido de la novia, diseñado por Marko Aldana, un famoso diseñador de las estrellas de los años ochenta, para el que utilizó materiales importados como telas de raso francés y tergal italiano, el cual bordó a mano y que, además le llevó medio año terminarlo.











