El escritor, cuentista y poeta chiapaneco Eraclio Zepeda Ramos fue objeto de un homenaje del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) junto con el Instituto de Bellas Artes, en el auditorio del Universitario de la Unicach.
Fue la noche del jueves cuando el escritor chiapaneco nacido en Tuxtla Gutiérrez el 24 de marzo de 1937 dijo: “Escribir es mi oficio, tan sencillo como cualquier otro, como ser carpintero”, mediante un video proyectado minutos antes de comenzar el homenaje.
El director de Prestaciones Económicas Sociales y Culturales del ISSSTE, Florentino Castro Pérez, explicó que este homenaje es realizado para dar cumplimiento al Programa Nacional de Bibliotecas Comunitarias, junto con la coordinación del Instituto de Bellas Artes.
“Daremos vida a sus obras con personajes reales, queremos que el espectador aprecie en la escena la esencia que él dejó en su trabajo escrito”, comentó Castro, y añadió que la República Mexicana le deberá hacer un homenaje nacional a este gran personaje.
El evento contó lecturas dramatizadas por los actores Manuel Ojeda, Lilia Aragón, José Luis Cruz y Sergio Acosta, quienes dieron vida a los relatos “No se asombre, sargento” y “De la marimba al son”.
En el primer cuento, Eraclio Zepeda, muy a su estilo, narra el proceso de la muerte de su padre y el dolor que sentía al verlo en una cama sin fuerzas. El segundo es la historia de las marimbas en su participación en la guerra y las piezas se tocaban para hacer frente a los tambores y las cornetas.
En vida, Eraclio perteneció al grupo literario La Espiga Amotinada. Recibió el Premio Chiapas y entre sus obras se destacan Benzulul (1960), El tiempo y el agua (1960), La espiga amotinada (1960), Elegía a Rubén Jaramillo (1963), Ocupación de la palabra (1965), Asalto nocturno (1975), Andando el tiempo (1982), Un tango para Hilvanando (1987), Ratón-que-vuela (1999), Horas de vuelo y Las grandes lluvias (2005).












