La entrega de libros como parte del proyecto Lectura en Movimiento en cafeterías y museos de la capital responde quizás a un premio a los puntos con más actividades de la capital, sitios que se mueven bajo su propio recurso, que solo Dios sabe cómo sobreviven y que a pesar de las adversidades continúan ofreciendo en sus espacios eventos culturales dedicados por lo regular al mismo público.
Un total de mil 400 libros fueron entregados a espacios como la Casa Museo, Café de la Mary, Galería Rodolfo Disner, Galería Taller Caleidoscopio, Colectivo La Bici, Museo del Café y Museo de la Ciudad, quienes también recibirán la visita del grupo de teatro La Matatena con su espectáculos de títeres.
Es un programa de carácter nacional que se está implementando en todos los estados y que beneficia a los talleres, cafeterías, galerías y museos independientes que ofrecen una gran variedad de eventos culturales dependiendo del público al que se dirigen, según mencionó Édgar Colmenares Sol, quien se encuentra al frente de la Casa Museo.
La Casa Museo es un sitió ubicado en la 4ª Avenida Norte, esquina con 2ª Oriente, que tiene el servicio de cafetería y que además presta sus instalaciones para eventos culturales y presentaciones de libros.
“Casa Museo fue elegida gracias al intenso trabajo que se ha venido desarrollando en los últimos meses, y además porque tenemos el proyecto Brazos del Sol, que esta dirigido a al fomento a la lectura” expresó Colmenares.
“El siguiente paso es comenzar con el circulo de lectura, que consiste en venir un día a la semana; se contará con la presencia de un personaje procedente de la Universidad Autónoma de Chiapas licenciado en Filosofía y Letras y es el quien vendrá catalogar los libros por autor, para saber cómo vamos a comenzar con esta mecánica”, explicó.
El creador de este espacio dice que se encuentra realizando convenios con otras instituciones para que puede hacerse más grande el acervo de este programa de fomento a la lectura.
La intención de este proyecto es dotar a estos espacios de libros para que el público pueda venir, leer y tomarse un cafecito. Para Édgar esto es un avance, pues, señala: “Nosotros como espacios independientes no tenemos ese acceso de comprarnos 10 libros”.












