Leer es gozar: Córdoba

"Sara Regalado * CP. ""Tiempos difíciles, tiempos de gloria, siempre a favor de los libros"", es el principio de vida del editor ejecutivo de Alafaguara, quien estuvo presente en los festejos del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que se realizó el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes, el viernes.



Sin formalismos

Con un auditorio repleto de estudiantes de secundaria, Ramón Córdoba se presentó honesto, sin formalismos, ni teorías de ningún tipo para brindar la conferencia ""Amar es sufrir, leer es gozar. Experiencias de lectura"".

Después de ver proyectado este título en el auditorio del Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"", los asistentes ya se daban una idea del discurso, pero, Córdoba advirtió: ""Yo no les vengo a dar preceptos, moralejas o dogmas de cómo deben acercarse a los libros. Yo les traigo solamente mi experiencia"", basándose en la frase Johann Wolfgang von Goethe: ""Gris es toda teoría, verde el árbol de oro de la vida"".

Así, justamente, con su historia de vida, desde los años en que entró a la escuela, cuando todas las personas que lo querían esperaban que fuera sacerdote o héroe nacional; fue dando vuelta a cada página, a cada etapa en la que se encontró inmiscuida la lectura.

Dentro de su discurso, muy sutilmente dejó en claro que cualquier medio puede servir para acercar al humano a la lectura, desde una historieta del ""Pato Donald"" o ""Kalimán"", hasta la música, las radionovelas e incluso la televisión. De hecho, aseguró: ""Estamos rodeados de poesía, sólo que la llamamos de otra manera porque creemos que la poesía es aburrida o cursi"".

Conmovió, pues, con su primer acercamiento a la lectura, gracias a una historieta del ""Pato Donald"" en la que logró ver ""que si unía una letra con otra se formaba una palabra y de esta manera podía entender lo que el 'Pato Donald' le decía a 'Daisy'"". Y Lo que le dijo era tan simple como: ""Ya lo tengo, hagamos un día de campo""; pero esto para Ramón Córdova fue una experiencia subliminal. ""Ese día sentí que se cimbró el mundo y desde entonces me aferré tanto a la lectura que por eso estoy aquí"", afirmó el bibliómano, quien en su currículo agrega: ""Con y por los libros he hecho todo lo que es humanamente posible y decente"".

También relató algo de la influencia que tuvieron en él las radionovelas -""ahí aprendí que la imaginación es una fuerza inconmensurable""-, la televisión y la música, en su pasión por las letras, hasta que llegó el momento de enfrentarse a un libro. A sus manos llegó un impreso ilustrado: ""Los tigres de la Malasia""; y fue un comienzo que incluso lo reconcilió con la geografía, la historia y, en general, con la escuela. ""Porque leer un libro era querer saber más, sentirme en otro nivel"", afirmó.

""Un día llegó el momento en que debía decidir qué estudiar, y me dije: 'Monchito, deja de estarte haciendo pendejo, lo tuyo, lo tuyo es la palabra, la imaginación'; y estudié Literatura"".

Esta remembranza dio pie a que pusiera sobre la mesa la realidad de quienes se toman el riesgo de estudiar algo relacionado con las letras, pues a pesar de todas las amenazas y recomendaciones, Ramón Córdoba es un ejemplo de que se puede vivir bien y feliz entre las palabras. Habló de sus experiencias como docente, corrector de estilo, editor y, por su puesto, escritor; en este respecto cabe señalar que Ramón Córdoba presentó ese mismo día y en el marco de los festejos por el Día del Libro su libro ""Ardores que matan (de placer)"", en el Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"".

Decálogo del lector

""Venera a tus héroes, no tiene nada de malo que prefieras a Kalimán que a Benito Juárez, Pasteur o San Francisco de Asís. La lectura es patria de todos, no me vengan a decir que un libro es sólo para Monsiváis, Poniatowska o Fuentes; los libros no son sólo para los muy cultos o los muy tarugos. Aprende siempre, los libros nos enseñan cosas que ni nosotros mismos imaginamos que necesitaríamos saber. Sé fiel a tus sueños"", propuso Córdoba.

Otras de las actividades con las que se festejó al libro fue la presentación de la obra ""Sidonia"", de Javier Toledo, además de la realización de ""El libro de los mil autores"", en el que todas las personas, chicos y grandes, tuvieron la oportunidad de escribir un fragmento de un cuento. Este proyecto literario y creativo se llevó a cabo en más de 20 ciudades de la República Mexicana.

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