Ley General de Cultura puede ser un fracaso

Después de una, dos, tres, cuatro y hasta cinco iniciativas para alcanzar una ley, por fin, pero a las prisas, todo indica que se estaría aprobando en las próximas horas la Ley General de Cultura y Derechos Culturales.

Esta ley tiene 42 artículos y es el marco jurídico de la política cultural del Estado, que contempla temas como disposiciones generales, derechos culturales y mecanismos; fines de la política cultural del Estado mexicano; bases de coordinación, atribuciones y competencias; patrimonio cultural material e inmaterial; presupuesto y financiamiento a la cultura y responsabilidades administrativas y sanciones.

Un tema que los tenía atorados era presupuesto y financiamiento para la cultura. Sin embargo, para algunos especialistas, como Eduardo Cruz Vázquez, quien participó en el Consejo Redactor para la elaboración de una iniciativa de Ley de Cultura, a la que convocó la Secretaría Técnica de la Comisión de Cultura y Cinematografía, dicha propuesta de ley es un fracaso.

“Es una ley de cultura que no cubre las expectativas que debe tener el sector cultural en este momento: carece de una visión sectorial y de compromiso con todos los que trabajan en el sector cultural; priva a la Secretaría de Cultura (SC) y priva a todos los actores del sector cultural de poder diseñar una política económica para el sector que beneficie a lo que tanto se alardea que es la contribución de la cultura al desarrollo del país”, indicó.

Antes de ser aprobada, comenzaron a circular dos iniciativas, una de ellas resultado del trabajo “en conferencia” de las dos comisiones de cultura (diputados y senadores) y una más que proviene de la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República que cuenta con el visto bueno de la SC.

“Ninguno de esos dos documentos cumple con esa visión integral que pasa también por los derechos culturales o la coordinación entre las entidades federativas. Aprobar por aprobar para salir de un pendiente es todavía más grave y lo que veo es que no corresponde y es un ‘mix’ improcedente”, agregó.

Sin embargo, Carlos Lara ve con buenos ojos la Ley General de Cultura y Derechos Culturales. “Es muy complicado y por eso muchos conceptos quedaron fuera; pero la idea es impulsar la base de lo que será el desarrollo de la legislación cultura y la ley cumple con todos los requisitos que debe tener en el tema de lo técnico y lo jurídico”, opinó.