LIBROS

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Al leer el prólogo descubrirás que el narrador de esta novela es el ángel de la muerte, con una prosa seca, sin sentimientos y desgarradora; una idea que me ha parecido muy original de parte del escritor y que engancha fácilmente al lector. Además, en el libro aparecen otros elementos, como dibujos que aportan frescura a la novela y con los que la lectura no se te hará pesada.

Este es sin duda uno de los más importantes del autor. Es una novela muy bonita con la cual podrás conocer el lado más humano y emocionante de una pequeña niña alemana llamada Liesel Meminguer, que durante la Segunda Guerra Mundial es dada en adopción por su madre a una pareja sencilla y de edad adulta, Rosa y su esposo Hans Hubermann, quien llega a querer a la niña inmediatamente y le enseña la magia de la lectura, algo maravilloso con lo que logrará distraerse de los bombardeos y a combatir la tristeza de la lejanía de su madre.

Aunque la historia gira en torno a la guerra, este no es el elemento principal; aquí los protagonistas son la esperanza y la amistad que se viven bajo esas circunstancias. Cuando Liesel llega al nuevo vecindario, se hace amiga de un niño llamado Rudy, con quien compartirá momentos de alegría, así como sus secretos más importantes, lo que propiciará que él se enamore de ella.

Rudy es también su compañero en la escuela; el primer día de clases Liesel debe presentarse escribiendo su nombre en el pizarrón del salón, pero al no saber leer ni escribir, firma con tres equis, lo cual provoca la burla de sus compañeros, el regaño de su maestra y la agresión de Franz, un chico que le ocasiona problemas en repetidas ocasiones. A partir de ese momento Hans, su padre, se dedica por completo a enseñarle las letras, libros y toda la fantasía que se puede vivir por medio de la lectura, a descubrir nuevos mundos y a conocer la magia de la vida.

Otro personaje importante en esta historia es Max, un joven judío que, una noche, tratando de escapar para evitar que lo lleven a un campo de concentración, termina refugiado en el sótano de la casa de los Hubermann, Cuando Hans y Liesel lo encuentran deciden hacerse cargo de él, ya que el padre de Max salvó a Hans de la Primera Guerra Mundial.

Los personajes van evolucionando a la par de la historia, y con ellos también lo hará el narrador. Las descripciones del día a día de Liesel mientras crece en la Alemania nazi hacen que la historia sea más real, ya que pequeñas cosas como los juegos o las lecturas a medianoche con su papá hacen que te encariñes con los personajes.

El final es lo más triste de la historia, llega de golpe, sin avisar, un golpe que consigue dejarte un vacío en el interior, pues aunque la muerte va suavizando el desenlace, es imposible no sentir tristeza. Esta novela es muy especial, ya que está narrada en un contexto histórico muy importante. Seguramente te va a encantar.