Este libro nos lleva 20 años después de que el protagonista llamado Francis fue dado de alta del hospital psiquiátrico Western State en el cual fue ingresado a los 21 años de edad, después de que su familia lo recluyera en el psiquiátrico tras una conducta inesperada la cual culminó en una crisis y la hacía escuchar voces.
Han pasado veinte años desde que el hospital cerró sus puertas y sus últimos pacientes se reintegraron a la sociedad. Ahora, alcanzada la mediana edad, lleva una vida sin rumbo y solitaria, alojado en un piso barato y permanentemente medicado para acallar el coro de voces en su cabeza.
Pero un reencuentro en los terrenos de la clausurada institución remueve algo profundo en la mente agitada de Francis: unos recuerdos sombríos, que él creía haber enterrado, sobre los truculentos hechos que condujeron al cierre del Western State, y el asesinato sin resolver de una joven enfermera cuyo cadáver mutilado fue encontrado una noche, después del cierre de las luces.
Aunque la policía sospechó de un paciente, los internos siempre hablaron de un “ángel” y el crimen quedó sin resolver. Sólo ahora, con la reaparición del asesino, se conocerá la respuesta. Introduciéndose en la impredecible mente de Francis, John Katzenbach demuestra su gran conocimiento del lado oscuro de la psique humana y su destreza para provocar la tensión en el lector.
Francis, después de tantos años de tener controladas sus voces internas, empieza a escuchar de nuevo, y empiezan a decirle que debe contar lo sucedido en el hospital psiquiátrico, que cuente los acontecimientos y asesinatos ahí cometidos. “Pajarillo”, así apodado, una vez dentro del hospital empieza a narrarnos sus vivencias, que ha empezado a escribir en las paredes de su departamento.
El autor logra muy bien a los personajes centrales, que se unen para intentar descifrar qué es lo que esconden las paredes del hospital tratando de armar el rompecabezas, unir pistas y tratar de detener al asesino antes de que haya más víctimas. Francis, “Pajarillo”, cree comprender la forma de pensar del asesino, pero ¿realmente podrán confiar en los instintos de una persona que escucha voces en su cabeza?
Una muy buena lectura para aquellos que gustan de historias de suspenso, ya que está muy bien logrado, crea expectativa, mientras lees, ya que la pregunta es principalmente: ¿realmente habrá pasado lo que relata Francis? La historia nos lleva al triste mundo de la locura, y el suspenso es electrizante, muy bueno el manejo del villano, y en particular nos deja a nosotros darle un rostro y forma a nuestra manera a ese personaje.












