LIBROS

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Las mujeres de la familia Jackson siempre han sabido que podían contar la una con la otra, pero a pesar de la fuerza del vínculo que las une, madre e hija son como la noche del día. Indiana es una atractiva bohemia de espíritu libre, sanadora especialista en reiki y aromaterapia, y pese a llevar tiempo separada, sigue reacia a comprometerse con alguno de los hombres que la desean: ya sea Alan, el rico vástago de una de las familias más importantes de San Francisco, o Ryan, un enigmático y traumatizado Navy SEAL.

Si Indiana suele buscar el lado bueno de las personas, Amanda, siempre fascinada por el lado oscuro, tiende a ser más como su padre, inspector de policía. Brillante e introvertida, esta estudiante del último año de instituto anda siempre con una novela negra bajo el brazo al tiempo que lidera Ripper, un juego de rol que comparte con su abuelo y con amigos de todo el mundo. Sin embargo, todo se convulsionará cuando, tal como predijo la astróloga más reputada de San Francisco, una oleada de crímenes sacuda la ciudad.

Amanda, con la ayuda inestimable de su abuelo y de todos los miembros del juego de Ripper, ejercerá de maestra de ceremonias para ayudar en la investigación de los asesinatos. El caso tomará un cariz inesperado cuando Indiana sea secuestrada. Con la vida de su madre en vilo, Amanda deberá resolver, antes de que sea demasiado tarde, el misterio más complejo de su vida.

Catalogaba a la gente a través del olfato: Blake, su abuelo, olía a bondad, una mezcla de chaleco de lana y manzanilla; Bob, su padre, a reciedumbre: metal, cuero, tabaco y loción de afeitar; Indiana, su madre, olía a magia, porque estaba impregnada de las fragancias de su oficio.

Esta es la primera incursión de Isabel Allende en la novela negra y seguramente te causara mucha impresión. La historia sabe enganchar y guardar el suspense hasta el final, el libro termina al más puro estilo americano: heroísmo y acción; no dejaras de pensar que es un libro creado para un guión de cine, pero esto no le quita encanto sino emoción.

La historia transcurre en San francisco y comienza cuando empiezan a suceder una serie de macabros asesinatos. El encargado de resolverlos es Bob Martín, el jefe del Departamento de Homicidios, padre de Amanda, una jovencita de 14 años amante de las novelas policiacas que dirige un grupo cibernautas de los juegos de resolución de misterios. Este grupo de adolescentes, más el abuelo de Amanda, serán los Sherlock Holmes de la historia y la ayuda inesperada de Bob Martín.

Por otro lado, pero completamente unido a la trama, tenemos al personaje de Indiana Jackson, la madre de Amanda y exmujer del policía. Trabaja con terapias alternativas en una clínica de los más peculiar. Una bohemia nata y un personaje del que no cuesta nada encariñarse a pesar de su despiste y loca cabeza. Amanda y los personajes que rodean la clínica son las pinceladas de Allende para recordarnos su sello, estos personajes místicos reflejan la actitud clásica de la autora. Cuanto más nos alejamos de esta clínica más nos encontramos con las novedades que nos presenta Isabel Allende y su reciclaje narrativo. Esta historia te gustará mucho y sobre todo te va a enganchar de principio a fin.