Escrita en 1999, la acción tiene lugar en Delft, Holanda, y está inspirada en el cuadro de Vermeer La joven de la perla. Mediante la ficción, la autora imagina y relata las circunstancias bajo las que el cuadro fue pintado. En el año 2003 se filmó una película que es adaptación de la novela y lleva el mismo nombre.
En el siglo XVII, Griet, una chica de 16 años, vive con su familia en el barrio más pobre de Delft. Cuando el padre de Griet queda ciego en un accidente sufrido en un horno de cerámica, la joven se ve obligada a emplearse como sirvienta en casa del pintor Vermeer. Al principio se encuentra un poco incómoda, pero pronto se acostumbra a su nueva vida.
Mientras sirve allí, la zona donde vive su familia es atacada por la peste bubónica, y la hermana de Griet fallece. En esos momentos, empieza un romance con Pieter, el hijo del carnicero.
La relación de Griet con Vermeer va cambiando a medida que pasa el tiempo. Así comienza a hacer recados y tareas para él, pero sin que lo sepan los de la casa. Y cuando la modelo del pintor cae enferma, ella toma su lugar.
Mientras tanto, el rico y desenfrenado mecenas de Vermeer, van Ruijven, se fija en la muchacha y presiona a Vermeer para que los pinte juntos. Griet y Vermeer se muestran reacios al pedido del mecenas, debido al escándalo que se produjo la última vez que van Ruijven fue pintado con una chica.
Finalmente, Vermeer llega a un acuerdo y pinta a Griet sola. Pero la obliga a ponerse los pendientes de perlas de la esposa. Cuando esta se entera, Griet debe marcharse.
Diez años más tarde, casada con Pieter y con dos hijos, es llamada a la casa del pintor. Vermeer ha muerto y como parte de su último deseo, recibe los dos pendientes de perlas, que más tarde empeña, saldando así la deuda entre el carnicero y los Vermeer.
La novela tiene tres características presentes en toda la obra de Chevalier, una ambientación histórica evocadora, un trato de cuidado de los sentimientos de los personajes y una trama llena de contrastes sociales.
Este tipo de novela no pretende contar grandes aventuras sino que se basa en situaciones cotidianas, se esmera en la caracterización de los personajes principales y secundarios, consigue narrar escenas de mucha tensión emocional con elegancia y buen gusto, sin caer en trucos sentimentalistas.
Debes saber que este libro no narra un romance entre el pintor rico y la jovencita pobre; ante todo es la historia de una joven que se adentra a un mundo que no le corresponde, con el desasosiego y el malestar que eso implica, un relato triste y melancólico que no tiene nada que ver con las novelas de grandes heroínas que superan todas las adversidades.
La joven de la perla es la historia de una fascinación, de cómo surge un sentimiento que se mueve entre la admiración y el amor. Es una lectura bastante agradable, bien escrita y con un gran trasfondo detrás de su aparente sencillez.












