El arca de Schindler es una novela escrita por Thomas Keneally y ganadora de un premio Booker en 1982. Más tarde sería adaptada para el cine. La novela trata la historia de Oskar Schindler, miembro del partido Nazi que acaba siendo un héroe. Al acabar la guerra, Schindler salvó a 1.200 judíos de los campos de concentración de Alemania y Polonia.
En la época de Hitler, un hombre, el empresario Oskar Schlindler, se opone al régimen que gobierna en su país y lucha a su manera contra el holocausto que esta viviendo. Utiliza su fortuna para contratar a judíos que están en campos de concentración con el fin de que trabajen para el y así salvarle la vida. Poco después hará una lista con los nombres de los agraciados que vivirán a salvo hasta el fin de la guerra.
Una mañana desde lo alto de una colina, a donde lo había llevado un paseo a caballo el 30 de junio de 1934, su mirada recae en una niña judía de abrigo rojo que logra escapar de la vigilancia de los alemanes y esconderse en su casa. Poco después Schindler presencia el crematorio de los cuerpos en los barracones, que reconoce el cadáver de la niña del abrigo rojo, transportado en una carretilla.
Este es le inicio de la reflexión de Oskar Schindler que empieza a ver el mundo judío mas de cerca. Sin embargo lo más impactante es cuando Schindler reflexiona y lamenta de no poder haber conseguido contratar a más judíos para salvarles la vida. Una historia basada en hechos reales, ambientada en plena Segunda Guerra Mundial, en medio del gran poder de los Nazis, que hicieron de este suceso el más atroz y sangriento de toda la historia.
Una ideología mezquina, que creía que la raza Aria era superior al resto, y que en Alemania no podía haber otra que no sea esta. Los Nazis en el poder, con la clara idea expansionista, ocasionaron la cruel masacre no solo en las batallas propias de la guerra, sino también en los lugares en donde existían otras razas especialmente la judía, que un día había entrado en Alemania gracias al asilo del rey de esta época en protección contra sus perseguidores.
Estos judíos se instalaron, trabajaron y crecieron, llegando muchos de estos ser influyentes y poderosos entre los alemanes, como es el caso de Schindler, hijo de varias generaciones judías en Alemania, que continuó con la laboriosidad de su padre, creando su propia empresa, que contó en un inicio con más de 350 empleados, subiendo esta cantidad posteriormente. Personas sin oficio, ancianos, rebeldes, mujeres eran cruelmente asesinadas por montón, ejecutando a más de siete mil judíos diarios en los diferentes campos de concentración. Estos actos eran conocidos por los alemanes, ya que eso era su intención, también por algunos judíos importantes como Schindler que a pesar de todo sentía mucho lo que estaba sucediendo, pero también sabía que existía algo que podía hacer por sus hermanos judíos, ya que estaba muy ligado al grupo del poder.












